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miércoles, 19 de junio de 2013

Con los mismos ladrillos

CON LOS MISMOS LADRILLOS
UNA HISTORIA PARA ACABAR LOS 80
JOSE PÉREZ| 19 JUNIO 2013
@jose13bis on twitter

Junio de 1990. Isiah Thomas se dirige desde una plataforma montada en la Hart Plaza de Detroit a los más de 200.000 aficionados que desde primera hora de la tarde abarrotan las calles de la capital del Condado de Wayne. Solo la muerte del padre de Joe Dumars y unas acusaciones del FBI al propio Thomas, a raíz de unas supuestas apuestas clandestinas, empañan  las celebraciones.

Thomas & Bird
En cualquier caso, tristezas y polémicas a parte, la celebración es fiel reflejo de la consolidación de un cambio que llega a la par de la nueva y última década del siglo XX.

 I. THOMAS: -dirigiéndose al público- Mientras realizábamos el desfile, he visto como muchos de vosotros hacíais la señal de "3" con los dedos. Sólo diré que esperamos estar aquí de nuevo el próximo año, el mismo día y a la misma hora.
Las crónicas de 'Superbasket' se aventuran a proclamar, salvo sorpresa, a los nuevos reyes de los primeros noventa. Esos a los que atribuyen una mezcla imbatible, la de una las mejores defensas de la historia y uno de los mejores ataques de la liga.

JORGE QUIROGA : No será nada sencillo que en los próximos años surja una potencia capaz de destronar a los actuales campeones de la NBA. Al menos ésa es la impresión que queda después de presenciar el desenlace final de esta temporada 1989-90. Chuck Daly ha dotado al equipo de una identidad en la pista fuera de lo normal. A su famosa defensa, impenetrable y férrea donde las haya, el 'viejo zorro' ha elaborado un sensacional ataque, no por lo intenso, sino por lo efectivo. (SUPERBASKET Nº39 4-7-1990)

Si nadie cuenta entonces con Michael Jordan para destronar a los Bad Boys, menos aun se cuenta con los viejos Boston Celtics en los que Fitch y KC Jones habían dejado paso a dos temporadas de Jimmy Rodgers, una decadente manera de afrontar el futuro sin querer dar un paso al frente.

Y es que Rodgers no parecía ser más que la versión moderna de Fitch. Su primer puesto lo tuvo como asistente suyo en la Universidad de Dakota del Norte, donde dos años más tarde ocupó su lugar raspando el 50%  de victorias (33-30) en las tres temporadas que se mantuvo en el puesto.

En 1971 inició su longeva carrera en la NBA, 9 años como asistente de Fitch en Cleveland y, desde 1979 en Boston, 8 años más como segundo del propio Fitch y KC Jones. Nets y  Knicks lo habían tentado para ser su entrenador jefe, pero su aguante -rechazó ir a Nueva Jersey- y el de los Celtics, que pidieron una importante suma de dinero a los Knicks, frustraron un cambio de aires.

Cuestionado desde el primer día, el nuevo entrenador, que había acabado su primer año barrido en primera ronda por esos mismos Pistons campeones y con el peor récord de la franquicia en los últimos 10 (42-40) contaba con el beneficio de la duda merced a una irrefutable coartada, la de la lesión de Larry Bird.


Operado de ambos talones el 19 de noviembre de 1988, al de Indiana no se le esperaba hasta el mes de marzo, pero lo cierto es que aquella  temporada solo pudo disputar 6 partidos, los primeros de la temporada del adiós de Danny Ainge que, sin dejar sonar la campanita del deadline, llenaba unas viejas maletas y se marchaba rumbo a Sacramento junto a Brad Lohaus . A cambio , si me apuran, llegó la segunda coartada de Rodgers, Ed Pickney y Joe Kleine.

Coartada venida a menos cuando se divisó una cierta mejoría con ellos en el equipo, por cierto.

JIMMY RODGERS : No tenemos que acelerar en exceso la recuperación de Larry, pero tampoco es que nos hayamos planteado no clasificarnos solo con el fin de disponer de una buena  elección en el draft universitario del próximo año (marzo 1989)

Hablamos del año en que Brian Shaw debutó en la liga. Un año más que correcto en el que dejó a todos contentos hasta que llegó el verano y con él lo que nadie esperaba, un millorario contrato de un año (+ otro opcional) con Il Messagero de Roma.

Primera decepción antes de la segunda: Dino Radja.

Elegido en la segunda ronda del Draft de aquél año, el balcánico llegó a firmar con Boston sin antes desligarse contractualmente de una tirante Yugoplastika que acabaría por recibir una indemnización de $800,000 por duplicidad contractual.

Segunda decepción antes de las subsiguientes, y es que lejos de llamar a la esperanza, el principal reclamo de Boston fue hacerse con los servicios de Charles Smith y John Bagley.

Con este panorama, solo el gran año de Reggie Lewis y la vuelta de Larry esperanzaba a los verdes, pero las cosas no empezaron bien para Bird que, aun en el summer camp, a finales de julio, volvía a lesionarse, ahora de la espalda.

Bird estaba cerca de su propia canasta cuando chocó con Upshaw, una mueca de dolor y seguida de un minuto más de juego hasta que tuvo que dejarlo. Fractura de la apófisis transversa de la espalda baja.

Reposo, masajes, medicación, estimulación eléctrica y hielo durante 4-6 semanas. Bird se volvía a Indiana.

Pese a los infortunios, Bird comenzaría la temporada con una incómoda normalidad. Incomodidad que procedía más del banquillo que de su espalda.

Acostumbrado a la plena libertad que antaño le ofreció el viejo esquema de KC Jones, el 33 acusó a Rodgers de limitar sus tiros y consecuentemente su juego. En palabras del periodista Clemson Smith, el de Indiana opinaba que 'el juego colectivo impuesto por Rodgers disminuía el potencial de los Celtics y, en ocasiones, desafiaba abiertamente al entrenador al realizar docenas de lanzamientos a lo largo de un partido'.

Rodgers dialogando con Bird.
Si bien no sabemos si Rodgers tenía algo en contra de Bird,  si lo es que su gusto por el juego rápido en nada beneficiaba a una vieja guardia que bien podía ver en Lewis, Gamble o Pickney -que ya había desplazado a McHale al papel de sexto hombre- como una alternativa a su legado.

El 20 de diciembre de 1989 Steve Bulpett del Boston Herald publicaba un artículo que culpaba a la estrella de Indiana de ser la mecha de una bomba por estallar en el vestuario de los Celtics.

"Nos está hundiendo" afirmaba un compañero de forma anónima.

Aquella noche Boston recibía a Utah en casa y 40 puntos de Larry para ganar a los Jazz fueron más que suficientes para que el Garden se posicionara de su lado.

Habló en la cancha y ante los micrófonos de WBZ, algo poco común.

LARRY BIRD: Sé quién me criticó y es un cobarde. Siempre he pensado eso de él, por eso no le doy importancia. Siempre ha sido un derrotista, nunca ha demostrado tener coraje y nunca podrá cambiar.

Todos coincidieron entonces que ese 'cobarde' no era otro que Jim Paxson, compañero universitario de Bulpett .

Bird se sentía el líder de un equipo que tenía a su cabeza visible en la cancha, no en el banquillo. Lo que pasaría con Dennis Johnson, en su último año como profesional, no fue más que otro pulso a Rodgers, uno más.

John Bagley parecía contar con la aquiescencia de Rodgers, que lo mantuvo de salida en 8 de los 11 primeros partidos hasta que el 21 de noviembre se lesionara en su hombro izquierdo, perdiéndose los siguientes 22 partidos de la temporada.

Ya con Bagley en el equipo, el 13 de febrero de 1990 tras 13 largos días de descanso por el parón del All Star, Boston iniciaba ahora otros tantos de intenso trabajo. 8 partidos en el Oeste que abrían fuego en Houston de nuevo sin Dennis Johnson de partida. El equipo ganó, pero más gracias a los 38 puntos, 14 rebotes y 8 asistencias de Bird que a la influencia en el juego de John Bagley. DJ jugó 11 minutos antes de que el equipo viajara a San Antonio, donde los Spurs de David Robinson esperaban a unos Celtics que volverían a salir con Bagley de partida.

Tras un desastroso primer cuarto, que acabó 35-22 a favor de los tejanos, Boston remontó el vuelo gracias al acierto de Reggie Lewis (24 ptos con una serie de 11/16 TC) y los 20 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias de  Larry Bird.

De alguna manera Larry sentía que había tenido que salir al rescate de una decisión que en nada compartía. Dos partidos con Bagley y dos victorias para comenzar una gira en la que DJ solo había dispuesto de 19 minutos.

Y pese a las victorias,se dice que eso no gustó a Bird, que hizo lo necesario para devolver la titularidad a Dennis Johnson. Tal es así que, de nuevo con DJ de partida, Boston perdería sus 4 siguientes partidos de la Gira -incluyendo derrotas por 19 y 21 puntos en Portland y Phoenix-, pero DJ seguiría junto a él en la partida.

La sombra de la sospecha perseguiría a Larry por aquellas extrañas decisiones de un Rodgers que acabaría por perder el principio de autoridad sobre un equipo sin timón.

Y en medio de ese ambiente bélico, Boston acabaría segundo de la Atlantic superando las 50 victorias (52-30). Más que aceptable hasta que se volvió a caer en primera ronda, esta vez ante los Knicks (3-2) dejando escapar una ventaja de 2-0 .

Con Larry y sin coartadas.

Y sin ellas, pese a las 52 victorias y ser elegido entrenador del mes en abril, el adiós de Rodgers era un secreto a voces que Jan Volk se encargó de hacer público.

JAN VOLK: Este ha sido un momento muy difícil y difícil para todos nosotros. Sentimos que teníamos que hacer un cambio y, en interés de todos los involucrados, sentimos la necesidad de hacerlo lo más rápido posible.

STU JACKSON (Entrenador de los Knicks en ese momento):  Esto apesta. Creo que todos los entrenadores lo sentimos por Jimmy Rodgers. El mensaje que se nos envía es que ganar 52 partidos durante la temporada regular no significa nada. 

Nada si tienes a la estrella de tu equipo en contra, me permito añadir. 

Uno de los más críticos con la situación que vivía el equipo fue el mítico periodista del Globe Bob Ryan:

BOB RYAN: Nunca ha habido una situación como ésta. Los equipos deportivos en ocasiones terminan con dos iconos del envejecimiento, lo que sucede en muy raras ocasiones. Los Celtics son el primer equipo en tener tres. (...) La verdad es que en este punto el trabajo de entrenador de los Boston Celtics es uno de los peores en el deporte. El tipo al que debería felicitar no es al nuevo entrenador, es al viejo.

El dilema ahora ese recambio. Disyuntiva que deberían afrontar Red Auerbach, (Larry Bird) y el recién aterrizado Dave Gavitt.

JIMMY RODGERS: Tengo una buena imagen de mi mismo. Obviamente, cuando te desplazas 15 o 17 centímetros -desde la posición de segundo entrenador a la de entrenador principal-, la silla se pone un poquito más caliente. Y se nota. Pero tengo que decir que estoy satisfecho con mi trabajo en los dos años como entrenador en Boston. Lo que aprendí allí es que mi sistema es válido (Declaraciones realizadas en 1992, antes de fichar como entrenador de los Wolves)

Auerbach y Bird tenían un único candidato: Chris Ford. Hombre de la casa, compañero de
Bird en sus inicios y a la sombra de la vieja escuela del Garden en los banquillos. A su favor en las apuestas que había subsistido al despido de Rodgers, algo que no podía decir otro de sus ayudantes, Jenny Van Emman.


Continuismo pero al gusto de la estrella.

Sin embargo, Gavitt tenía otros planes. Con mucho baloncesto universitario en la cabeza, no en vano acababa de dejar el cargo de comisionado de la Big East, su preferido era Mike Krzyzweski, con el que incluso se llegó a anunciarse un acuerdo total.

Hasta que, quizá influido por la presión de la vieja guardia, todo cambió:

DAVE GAVITT: Hemos mantenido negociaciones con los dos entrenadores de manera simultanea, pero tanto Red como yo nos inclinábamos por Ford porque tras su experiencia en el equipo conocía mejor nuestras necesidades. Si con Ford hablamos 30 horas, con Mike lo hicimos 11. Estamos muy satisfechos con nuestra decisión porque Chris (Ford) es un verdadero Celtic, como ha demostrado de jugador y de Assistant coach. Ahora debemos darle unas semanas para ver cuáles son nuestros puntos débiles y solucionarlos
RED AUERBACH: Cambiar por cambiar nunca ha sido bueno. Ésa siempre ha sido mi filosofía. No se puede actuar precipitadamente.
CHRIS FORD: Quiero trabajar duro ahora para recuperar el tiempo perdido. Estudiaré lo que nos conviene y luego obraremos de acuerdo a nuestras posibilidades



Páginas de El Mundo Deportivo (12/06/1990)

Y en un verano marcado por la polémica, parte de la prensa y aficionados optaban por romper del todo con el pasado más reciente, y eso incluía a Larry Bird. Empezar de cero con una auténtica reconstrucción, lo que nos devolvía nuevamente al punto de partida del verano anterior. Shaw y Radja. 

El primero, tras no pocas complicaciones, acabaría por volver un año a Boston, al segundo no se le vería jugar un partido oficial en la NBA hasta el 5 de noviembre de 1993.

Días en los que nadie se libraba de salir en las quinielas. McHale y Parish sonaron como jugadores de los Seattle Supersonics, equipo al que iba a entrenar un KC Jones que ardía en deseos de contar con sus viejos conocidos. Y tanto sonó la historia de Parish en los Sonics, que se vio obligado a reconocer que KC Jones se había puesto en contacto con él para hacerse con sus servicios, algo que rechazó en base a que "Boston me necesita, aun no tienen un pívot de garantías que pueda sustituirme"

Ambos siguieron ese año, lo que no ocurrió con Dennis Johnson que, tras 7 magníficos años en Boston, ya había anunciado que ese iba a ser el de su despedida.

En la recámara junto a Shaw esperaba Dee Brown, el mejor de una terna de novatos que completaban S. Vrankovic y A.J. Wynder. El acabóse.

Mientras, Larry se refugiaba en Indianápolis, donde un año más celebraba su "Larry Bird All Star Classic Sunday", con el fin de crear becas de estudio en su estado natal. En un ambiente de fiesta se formaron dos equipos, el blanco y el rojo, del que formó parte un Larry que, con 27 puntos, dio muestras de su calidad en tiempos difíciles.

Tiempos en los que Isiah Thomas se dirigía desde una plataforma montada en la Hart Plaza de Detroit a los más de 200.000 aficionados que desde primera hora de la tarde abarrotan las calles de la capital del Condado de Wayne. 


FUENTES
  • SUPERBASKET. Hemeroteca
  • GIGANTES DEL BASKET. Hemeroteca
  • HOOP. Hemeroteca
  • SUN SENTINEL. Hemeroteca
  • CHICAGO CHRONICLE. Hemeroteca
  • EL MUNDO DEPORTIVO. Hemeroteca
  • "La Leyenda verde. Historia de los Boston Celtics" Antonio Rodríguez y Juan Francisco Escudero. 2009
  • "Larry Bird ya no es intocable". Clemson Smith. EL PAIS 07/02/1990
  • "DRIVE". Larry Bird. 1989

jueves, 23 de agosto de 2012

Dennis Johnson, de las cenizas.




DENNIS JOHNSON
D.J. De las cenizas
Por José A. Pérez ●  @jose13bis

Volvía a casa con la cabeza gacha tras el entreno de la tarde en su Instituto, el José Domínguez (*). Tardes de darlo todo para dos o tres minutos de juego y volver a ser la última sombra que proyectaba el banquillo de un equipo que, años más tarde, calficaría él mismo como "decente".

Y en un equipo "decente", su escasa estatura no daban ni para jugar de base.

Quizá el baseball, pensaba a la vez que alternaba ambos deportes. Su padre, que trabajaba como encofrador en las crecientes obras de la zona, había vivido sus años más dulces con el bate de compañero y ahora todos sus hijos (e hijas) lo practicaban.

martes, 7 de agosto de 2012

CLASSIC GAMES | BOS 102 @ CHI 100 (RS 89/90)


             



UN AÑO ANTES, ...

Tras una década en la que el equipo había jugado 5 finales de la NBA -ganando tres de ellas-, 3 finales de conferencia y una semifinal, las dinastías de Fitch (1980-1983) y KC Jones (1984-1988) ya eran parte del pasado.

El verano del 88 Jimmy Rodgers, ayudante de KC Jones hasta ese momento, se hizo cargo de un equipo con 9 temporadas consecutivas por encima de las 55 victorias a sus espaldas, pero la muerte de Bias, la frustrante derrota del 87 y quedar apeado de las Finales en el 88 hacían pensar en el relevo.

D. Ainge con los Kings
Tras visitar Madrid para el Open McDonalds, el equipo abría la temporada con victoria en casa ante los Knicks. Un espejismo. 4 derrotas en otros tantos partidos colocaban a los Celtics con uno de los peores récords de la Liga. 

En el sexto partido de la temporada Boston visitaba a unos Heat que no conocían la victoria (0-4). Era el partido perfecto para recuperar sensaciones, y se ganó...pero se perdió a Larry Bird (para toda la temporada).

Con el equipo a la deriva, Danny Ainge jugaba el 22 de febrero de 1989 su último partido como Celtic en Sacramento. Allí se quedaría. A cambio, Ed Pickney y Joe Kleine cogerían el vuelo de vuelta a Boston.

Al final 42 victorias y 40 derrotas con los Pistons esperando su turno en primera ronda de playoff.

Tras dos derrotas en Illinois, el equipo de Rodgers apretó los dientes como pudo y cuanto pudo en el Garden, pero no pudo ser. Los de Chuck Daily habían traído la escoba y la pasaron en un último cuarto (29-12 de parcial) lleno de simbolismo. Por lo que fue y por lo que llegaría.

jueves, 2 de agosto de 2012

CLASSIC GAME'S | BOS 120 @ POR 119 (14 FEB 1986 / RS 1986)


       




Inmersos en una gira de 7 partidos por el Oeste, se presentaba Boston en el Memorial Coliseum de Portland tras haber jugado -y ganado- la noche anterior en la cercana ciudad de Seattle. 

Un total de 7 partidos en 9 días -del 11 al 20 de febrero- que se saldaría con un balance positivo de 4 victorias (SEA, POR, LAL y GST) y 3 derrotas (SAC, PHO y DEN) para el legendario equipo entrenado por KC Jones.

jueves, 26 de abril de 2012

BOS 125 @ ATL 115 | 12 MAR 1985 (RS)



 



Disputado en el Lakefront Arena, cancha enclavada dentro del Campus de la Universidad de Nueva Orleans ante 10.079 espectadores, muchos de ellos estudiantes de la propia universidad, se enfrentaban los Celtics de KC Jones y los Hawks de Mike Fratello una tarde de mucha calor dentro del pabellón. 


Por Atlanta Hawks podemos ver a Rickey Brown (1983-1985), procedente de los Golden State Warriors (180-1983), que tras esta temporada emigraría al viejo continente donde dejaría grandes recuerdos en ciudades como Madrid (a quien dio una Recopa con una canasta a 5 segundos en la final ante el Paok de Salónica), Andorra La Vella o Vitoria.


Algo que no se recuerda demasiado de este partido son los estratosféricos números de Robert Parish  en rebotes (19) y Dennis Johnson en asistencias (17)


Como es bien sabido, Larry Bird acabó el partido con 60 puntos (22 de 36 tiros de campo anotados y 15 de 16 tiros libres) récord de su carrera como profesional. Bird se plantó al descanso con 23 puntos, repartiéndose los otros 37 tantos entre el tercer y último cuartos.


Otro de los atractivos del partido es el de ver frente a frente a los actuales GM (Danny Ainge) y entrenador (Doc Rivers) de Boston Celtics.


"Larry Bird sólo lanza el balón al aire y Dios mueve la canasta debajo para que entre" Esas fueron las palabras del speaker de los Cavs (Howie Chizek) después de que Bird consiguiera anotar 48 puntos en un partido posterior ante los CAVS.


Solo 9 días antes del partido en cuestión, McHale consiguió anotarle 56 puntos a los Pistons en el Garden (22 puntos en el primer cuarto, 31 al descanso). Tras el descanso, Larry Bird ordenó surtir de balones a McHale con el objetivo de "despertar la bestia que llevaba dentro", en palabras del periodista Gonzalo Vazquez. Pero cansado, habiendo logrado la mejor marca de la franquicia hasta el momento, McHale pidió el cambio antes del final. Bird, molesto por el gesto de Kevin, le dijo al final del partido que "Tenías que haber seguido ahí adentro. Tenías que haber ido a por los 60. Que sepas que te va a durar muy poquito esa marca". Como así fue. [Leer historia completa en palabras de Gonzalo Vazquez]




(...)

"Una semana después los Celtics viajaban al pabellón universitario de New Orleans como visitantes de los prometedores Hawks. Se presentaban allí con un espléndido 50-14. Y sabiendo que jugarían ante la menor cantidad de público de toda la temporada, Bird relegó la importancia de aquel partido.


En la víspera se había pegado un fuerte madrugón por el capricho de echar una de esas carreras matinales de cinco millas que solía junto a Scott Wedman o Quinn Buckner. Pero Bird no corría esos tramos junto a ellos. Lo hacía siempre contra el que saliera con él. Y así con el tiempo casi todos renunciaban a la paliza.

No era la mejor idea. Porque hacía meses que Larry no corría sobre asfalto. Así aquel repentino esfuerzo le pasó factura. A la mañana siguiente, día del partido, sus piernas y tobillos parecían pesar diez veces más de lo normal. Las agujetas eran bastante serias. Y Bird no sólo estuvo cojeando durante la sesión de tiro matinal, sino que sugirió a K.C. Jones no jugar ese partido. "No estoy seguro de que pueda saltar esta noche". El técnico, el hombre más tranquilo del mundo, le hizo ver que sus excesos conllevaban una responsabilidad que no podía pagar el equipo. "Vas a jugar".

Como para tomarse a solas el pulso Bird se presentó media hora antes y empezó a calentar con una suave carrera. Se sintió algo mejor. Pero había algo en sus tendones que no terminaba de soltarse.

Tras el salto inicial la estrella de Boston se sintió verdaderamente mal. "Las piernas me estaban matando". Pero no las manos. "Y por alguna extraña razón me empezaron a entrar los tiros". Con una insólita facilidad.

A partir de algún momento Bird dejó de sentir el cuerpo y se hizo él mismo canasta en una de las migraciones ofensivas más asombrosas nunca vistas. Era su noche. Y en la segunda mitad firmaría la mayor exhibición de tiro de toda su vida yéndose a los 37 puntos y anotando los últimos 18 de su equipo. Se fue a un total de 22 de 36. Y el equipo entero había conspirado para ello, no sólo surtiéndole sistemáticamente de balones sino incluso cometiendo faltas rápidas para recuperar la posesión.

Los poco más de 10 mil espectadores presentes asistieron a un hito histórico y hasta lamentaron que sonara la bocina. No fueron tanto los 60 puntos de Bird como la obscena forma de producirse, que acabó con jugadores de Atlanta celebrando aquel milagro en su propio banquillo.

Los parabienes y abrazos arrancaron en la pista y no cesaron hasta bien entrado el equipo en vestuarios. Bird recibía esos júbilos con aquella mueca suya de póker tan habitual que le impedía cerrar la boca. Tampoco la cerró mucho ante la prensa con Kevin allí delante vistiéndose: "Todo ha sido culpa suya".

Bird aprovecharía su momento poco después para dirigirse a McHale. Aunque el orgullo no le cupiera dentro el tono que empleaba con él era siempre el mismo.


- ¿Ves? Te dije que fueras a por los 60.
- Francamente, me importa un bledo.
- Ya te importará algún día."


Emplazamiento del Lakefront Arena dentro del Campus de la Universidad de NOLA


Pancartas de apoyo a Larry Bird aquella noche en NOLA

Boxscore del partido publicado en prensa






Boxscore original de patido


VER PARTIDO EN CASTELLANO




VER PARTIDO EN INGLÉS (MEJOR CALIDAD DE IMAGEN y 6 MIN. EXTRA)



lunes, 16 de abril de 2012

BOS 94 @ CHA 82 | 15/04/2012 (RS)



          




Bass, Bradley y Rondo acabaron anoche en dobles dígitos de anotación, llevaron el peso del partido y dejaron en anécdota la ausencia por descanso dominical del Big three. Bien acompañados por Stiemsma, un coloso en defensa con 6 tapones y 4 robos, se bastaron para acabar con unos batalladores Bobcats que vieron su oportunidad en un equipo plagado de bajas y lo intentaron, pero se quedó en eso. 

  • La decisión de no alinear de inicio al Big Three tiene precedente en todas y cada una de las temporadas desde que Allen Garnett aterrizaron en Boston aquél verano de hace 5 años. El primer año el equipo ganó sin ellos ante los Knicks, en 2009 saldó con victoria sus compromisos ante Philadelphia y Washington, en 2010 se perdió en la visita a Milwaukee y el año pasado, también sin Rondo, el resultado fue una derrota en Washington, tras jugarse una prórroga, y victoria en casa para cerrar la temporada ante los Knicks. El primer back to back to back desde 1979 ha hecho que ese descanso, que siempre había coincidido con los últimos partidos de la Regular, se adelante 6 partidos. Es de prever que mañana, en el TD Garden ante los Knicks, puedan estar los tres descansaditos y a disposición de Rivers.



  • Rondo sumó anoche 16 asistencias más a su cuenta particular, lo que suman ya 22 noches consecutivas repartiendo 10 o +. Inició el partido a solo 8 de las 3486 que repartiera Dennis Johnson como Celtic. Tras el partido está ya 8 por encima del ídolo. Y 8 precisamente fueron las pérdidas de balón anotadas en el debe del de Kentucky, quedándose a una solo de las 9 que perdió precisamente ante los Bobcats el 06 de enero de 2009.  El base, que promedia esta temporada 3,70 pérdidas por partido, podría batir este año el record de la franquicia, en manos de Paul Pierce (3,78 en 2003/04). Y esa es la tendencia.

  • En un sentido opuesto, los 9 partidos de Todd Munt en Boston Celtics (95/96) acabaron en record de la franquicia al no perder un balón. Es el único jugador en la historia de Boston que lo ha logrado habiendo disputado más de 4 partidos. Acabado este año este año, ese record seguirá vigente.

  • Ryan Hollins volvió a hacer lo que acosumbra cuando sale, tirar un tiro y anotarlo. El center lleva anotados 10 de los 14 tiros que ha lanzado desde que llegó a Boston. Su 71.4 % TC iguala el récord de la franquicia, en manos de Stacey King  desde la 1996-97, cuando anotó 5 de los 7 tiros que intentó a lo largo de la temporada, y supone el mejor % TC de la historia de Boston en jugadores que han lanzado a canasta un mínimo de 10 veces.

  • Otro que ralló a gran nivel fue Stiemsma. El de Wisconsin igualó su récord personal en tapones (6) y robos (4), aunque al hacerlo el mismo día estableció una nueva marca personal en robos+tapones (10) en un partido desde que llegara a la liga. 

  • Un record del que no hemos hablado aun es el que puede batir este año Marquis Daniels. Con un acumulado de 0/8 T3 en la temporada, está a tres fallos del 0/11 que estableciera Kevin Garnett en 2008 como peor marca de la franquicia en una sola temporada. Le deseamos suerte al chico.

  • El quinteto DJ / AINGE / BIRD /McHALE / PARISH promedió 99,9 ppp el año del 16° campeonato (1986). Tras el partido de anoche, los Celtics actuales promedian 91,7 ppp entre toda la plantilla.

jueves, 17 de febrero de 2011

Historias | Todo empezó en The Summit

Había un tipo en el barrio llamado Osorio. Dos eran sus obsesiones. Vannenburg (pequeño y habilidoso delantero de la selección Holandesa de fútbol) y la NBA. Me había hablado mucho de aquél mundo. De otro mundo. Finalmente y tras mucho insistir, un viernes noche, los Seattle Supersonics y los  Rockets de Houston eran los elegidos por Televisión Española para el partido en diferido de Cerca de las estrellas. La primera cancha que ví de la NBA, The Summit.

The Summit, el comienzo.
Hablamos de la temporada 88-89. Pistons y Lakers llegaron a las Finales y aquellos fueron mis primeros partidos grabados en VHS. Después seguirían muchos otros. Los veía y veía y reveía. Era un partido por semana y me sabía a poco. Tenía que verlo tantas veces como pudiera, hasta que por fin llegaba el viernes y volvía a grabarme otro. Qué tiempos ! En casa sólo había 2 cintas VHS. En una mi hermana grababa todas las tardes Corrupción en Miami. En la otra toda la semana el partido del viernes. Cuando mi paga empezó a dar para algo, ese algo empezó a destinarse en cintas vírgenes y los partidos empezaron a acumularse en las estanterías. 20 años después el moho están acabando con ellas.

Recuerdo que una tía que tengo en Tucson, AZ llegó un día de agosto al pueblo con un reloj de pulsera dorado. Calculadora, agenda y demás,... Lo más. Más que un Iphone para la época ! Allí, en vez de teléfonos y direcciones guardaba estadísticas. Puntos, rebotes y asistencias de los 50 mejores de la NBA. No cabían más datos, la microSD no se había inventado aun. Todo era parte de una obsesión. Los Celtics aparecieron fruto de la rebeldía. Mi hermana y mis mejores amigos se habían posicionado del lado de los Lakers y a mí, un tipo llamado Dennis Johnson con el tres blanco sobre fondo verde, me había robado el corazón.

#neus13bis con su camiseta de Garnett
La gloria se diluía. Mi desembarco en la liga coincidía con la llegada de las derrotas. Decidí que había que hacer algo. Fundé el Boston Celtics Fan Club es España. Junio de 1992. La revista News Rush, la muerte de Reggie y la travesía del desierto. Fueron los años de Vrankovic, Radja, Montross, Abdelnaby, Bagley, ... En el buzón de casa siempre había un mínimo de 5 cartas por recoger. Todo, preguntas y respuestas funcionaban con un sobre y un sello aun en pesetas. Finalmente, la desaparición del baloncesto en RTVE fue un golpe muy duro para mí. Lo del plus era una utopía y mi llegada a la Universidad hizo que no pudiera seguir con el Club de fans. Durante meses anduve buscando sin éxito un nuevo presidente entre todos los socios. Al no llegar, todo aquello empezó a desaparecer. El cartero empezó a preguntar.

Pierce y Walker. Internet. El Big Threeo. La final del 2008, el año en que nació mi primera hija, a la que vestí de Pierce para conmemorar el título. 20 años después de aquél partido en el Summit. La casualidad o quién sabe qué, hizo que en 2009 naciera mi segunda hija. Era el mes de octubre y con ella llegó una nueva Final, esta vez para los Lakers. A Final por hija. Había pensado encargar una hermanita para 2011, pero con tres niñas..., creo que aunque volvieramos a vernos en las Finales, quizá fuera mi cuerpo el que no aguantara ya tanta marcha,...

(Continuará)

....