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viernes, 22 de agosto de 2014

EARLY YEARS | El imberbe Danny Ainge

DANNY AINGE
EARLY YEARS | El imberbe Danny Ainge
Por José A. Pérez ●  @jose13bis




1977 FUE EL AÑO DE PARTIDA PARA UN IMBERBE DANNY AINGE. LO PRIMERO FUE DEJAR LA NORTH EUGENE HIGH SCHOOL (OREGÓN) DONDE HABÍA DESTACADO EN TRES DE LOS DEPORTES MÁS POPULARES DEL PAÍS:

FOOTBALL, BASKETBALL Y BASEBALL.

FIRST TEAM ALL AMERICAN EN LOS TRES Y RECONOCIDO COMO UNO DE LOS MEJORES PROSPECTOS DE INSTITUTO DE TODA LA NACIÓN.

ALGO QUE NUNCA NADIE HA VUELTO A CONSEGUIR.


Jugando al baloncesto para Barney Holland firmaría unas medias de 24.5, puntos, 8.7 rebotes y 3.6 asistencias que servirían de guía a los Highlander en la consecución de dos títulos consecutivos y un record combinado de 52 victorias por una sola derrota.

 

Precisamente, el entrenador Holland es recordado hoy por Ainge como una de sus mayores influencias, uno de los ferrallistas que sentaron las bases del futuro All Star. "Siento que fui muy afortunado teniendo grandes entrenadores cuando era joven. Los fundamentos que aprendí me sirvieron para estar preparado para entrar en la NBA"

 

 Considerado uno de los más legendarios entrenadores de instituto en Oregón, Holland había entrenado antes a sus dos hermanos mayores. "Siempre andaba por allí, cerca de los entrenos de mis hermanos –David y Doug-, así que es como si hubiese estado entrenando con él seis o siete años. Definitivamente siento que es el mejor entrenador que he tenido en toda mi vida."

 

Descartado el football principalmente por su físico, su destacado papel en High School no solo le valió una beca  para jugar al baloncesto con los Cougars de la Brigham Young University (BYU), donde ya había jugado su hermano Doug la temporada 73-74 , sino también para ser elegido por los Toronto Blue Jays en la 15ª ronda del draft de 1977.




jueves, 6 de septiembre de 2012

Buscando la carambola




Oklahoma City, diciembre de 1955. Bill Reinhart, entrenador de Red Auerbach en sus tiempos de College, y posterior mentor de su filosofía de juego, no podía creer lo que estaba viendo aquella noche sobre el parquet.

Un chico negro de la Universidad de San Francisco corría, reboteaba y taponaba como jamás antes había llegado si quiera a imaginar.

Pero no solo Reinhart percibía algo diferente. Pete Newell, que por aquél entonces entrenaba a la vecina universidad de Berkeley o Tommy Heinsohn, que lo vio en un torneo disputado en el Madison Square Garden de NY, percibieron lo mismo, el futuro del baloncesto.

viernes, 11 de mayo de 2012

ATL 80 @ BOS 83 | 10 MAY 2012 (R1 G6)



       



Con el sufrimiento requerido en este tipo de situaciones, Boston pasó anoche eliminatoria ante unos luchadores Hawks. Como queriendo emular lo que hacía unos minutos se había visto en el Wells Fargo Center de la cercana Philadelphia, donde los Sixers habían conseguido dejar fuera a los mermados Bulls, el TD Garden vivía un final de infarto en el que Al Horford parecía haberse metido en el cuerpo de Omer Asik.

Tanto uno como otro, habían mantenido a sus equipos en el partido hasta los últimos instantes. Suyos fueron gran parte de los puntos y rebotes decisivos para no dejar de soñar, y suya fue también la responsabilidad de jugarse la vida de sus equipos desde la línea de libres.

Pero ni uno ni otro supo resolver en tan complicados momentos. Los que definen un partido, una eliminatoria, una temporada.

Huyendo de la crueldad del momento, y centrándonos ya en lo sucedido en Boston, cabría reconocer que de no ser por Horford, Atlanta no habría llegado con opciones al final. Completamente recuperado de la lesión que le apartó del equipo en la Regular Season, el dominicano demostró que de haber contado con su participación, quizá el sitio de Atlanta debiera haberse ido uno o dos peldaños por encima de su final.

Pero eso es otro cantar. La película de anoche comenzó antes de llegar al Garden, curiosamente lejos de la cancha de juego y del poder fáctico de los jugadores. En una entrevista, Michael Gearon, co-propietario de los Hawks, se permitió hablar abiertamente de Boston como un equipo de viejos. Viejos que juegan sucio y cuentan con el beneplácito arbitral. Habló de las faltas señaladas a unos y otros en partidos anteriores y personalizó en Kevin Garnett como el jugador más sucio de la competición.

Y era de preveer. 28 puntos, 14 rebotes y 5 tapones. Esa fue la respuesta de un Kevin Garnett que jugada tras jugada sumaba argumentos a una elaborada respuesta,  primero en la cancha y luego ante los periodistas.

El agradecimiento de Garnett al co-propietario de los Hawks (nunca viene mal una motivación extra) acabó con éstos de vacaciones. 



Boxscore del partido de anoche el Garden


  • Tras 27 partidos consecutivos repartiendo 10 o más asistencias, anoche Rondo dejó de hacerlo. Pese a todo, este tipo de récord no suelen extenderse a partidos de playoff, por lo que podríamos decir que Rondo dejó la marca en 22 y pendiente de seguir con ella la temporada próxima. John Stockton sigue sin estar tranquilo.

  • Anoche fue el primer partido de la serie ganado por Boston en estas series sin que su capitán (Paul Pierce) necesitara anotar +20 puntos. Quedándose en "solo" 18 puntos y 7 asistencias, éste va a ser recordado como el único partido en el que Boston se llevó la victoria con un Pierce por debajo de la veintena. Pocos dirán que jugó lesionado. Muchos otros en su lugar se habrían borrado.

  • Pese a los malos porcentajes anoche de Ray Allen (1 de 7 en tiros de 3), sus 4 tiros libres sirvieron al  bueno de Ray para ser, pese a todo, la mejor aportación ofensiva de Boston desde el banco. Del resto, solo Hollins y Pietrus consiguieron ver aro (2 puntos para cada uno)

  • Con la victoria de anoche, Doc Rivers se convierte en el tercer entrenador de la historia de los Celtics en alcanzar las 50 victorias en Playoff. Los precedentes son, como no, Arnold Red Auerbach, que se quedó y KC Jones. (via @albertodelaosa)

  • Si bien el partido acabó por decidirse en los últimos segundos, un parcial de 16-0 en el segundo cuarto a favor de los locales facilitó la victoria y permitió a los de Rivers vivir de rentas.

  • Según se encargaba de recordar anoche @datosbasket, desde la llegada de Larry Bird, los Celtics habían ganado en playoffs su partido nº 1, 10, 50, 100, 150 y 200. Ayer hicieron lo propio con el 300.

  • Según nos recuerda la crónica de la web nbamaniacs.com los Celtics jugarán por quinto año consecutivo las semifinales de la Conferencia Este. A ello se suma que desde 2007, cuando llegó el Big Three, Boston ha ganado al menos una serie de Playoffs.



Dudoso estilo tras los banquillos

Dominique Wilkins comentando el partido con su "elegante" indumentaria

KG, el que más vende

Primer partido de la eliminatoria que Boston gana sin que Pierce anote 20+ puntos

Vladimir Radmanovic a la bartola

Rivers motivado

Miedo en los Hawks

lunes, 7 de mayo de 2012

Boston Celtics 1976 | Hasta que llegó su hora


Se cumplen mañana 6 años del fabuloso post publicado por Meej en su blog "Mis Fantasmas favoritos". Bajo el título Hasta que llegó su hora, el autor nos cuenta los diversos motivos que hicieron que se desmantelara la segunda unidad del equipo campeón de 1976. 


Plantilla de los Boston Celtics 1975-76 (Fuente: Sveinnbirkir)


"Como personajes de Sam Peckinpah en “Pat Garrett & Billy the Kid”, los miembros de los Celtics se vieron pronto obligados a tomar decisiones finales con independencia de los sentimientos. Apenas un par de años después, ninguno de los suplentes que resultaron trascendentes en la consecución del anillo de 1976 seguía en el equipo.



Parte de ello fue una circunstancia más allá de su control: el traspaso de Paul Silas, que devastó el juego interior de los Celtics y alienó definitivamente a David Cowens. Tal y como sucediera con Paul Westphal, el contrato de Silas estaba plagado de agujeros, errores e indefiniciones que hicieron imposible resolver satisfactoriamente la cuestión. Paul Silas y la gerencia de los Celtics se enzarzaron en una disputa contractual apenas semanas después de celebrar el título; Red Auerbach lo acusó de pesetero, Bob Ryan (el corresponsal del Boston Globe y autoproclamado depositario de las esencias célticas) tomó partido por Silas y al final no quedó más remedio que traspasar al jugador. Cowens decidió tomarse una baja durante tres meses y desapareció, Charlie Scott se rompió un brazo y de repente poco quedaba del equipo que se proclamara campeón apenas unos meses antes.


Parte de la culpa, sin embargo, reside en el nuevo propietario de los Celtics: Irv Levin. Si os fijáis, durante la final los Celtics llevan en el uniforme un crespón negro de luto por la muerte de su anterior propietario, Bob Schmertz, el verano de 1975. Su socio Levin, un magnate cinematográfico, se hizo con los Celtics y pronto empezó a ratificar las malas vibraciones que transmitía: la televisión no es clemente con su descaminado intento de rejuvenecer su imagen al estilo de los años 70.



Si bien la pérdida de Silas era probablemente inevitable, los jugadores elegidos para sustituirlos no fueron la mejor elección. Empieza en Boston un largo desfile de jugadores de talento baloncestístico indudable, pero totalmente ajenos al espíritu de equipo y sacrificio preconizado por la franquicia desde tiempos inmemoriales: Sidney Wicks, Curtis Rowe, Kermit Washington, Bob McAdoo... Jugadores que hacen estadística pero no suman victorias, el equipo cae de playoffs y la situación se hace insostenible. Tommy Heinsohn es despedido y sustituido por “Satch” Sanders, que tampoco dura en el cargo; Auerbach se mantiene solamente porque despedirlo es demasiado caro, pero Irv Levin hace todo lo que está en su mano para que dimita, y efectivamente está a un paso de aceptar una oferta de los Knicks.


La gota que colma el vaso es la retirada de John Havlicek en 1978: Irv Levin le regala un flamante automóvil valorado en .000 de la época, que se le entrega en su noche de homenaje. La respuesta es un resonante abucheo al unísono de todo el Boston Garden, aún más hiriente al venir entre dos ovaciones entregadas a Havlicek y Auerbach. Levin ha tenido bastante, y buscando una franquicia más próxima a sus intereses en Hollywood completa el mayor traspaso de la historia con John Y. Brown. Otro que también se las traía, pero ésa ya es otra historia.


Inevitablemente perdidos en este ir y venir, los suplentes de los Boston Celtics se van deshojando en este invierno del descontento.


El primero en caer es Glenn McDonald, el 21 de Octubre del mismo 1976. Los Celtics han fichado a un agente libre, el alero Fred Saunders, que había jugado bien precisamente en Phoenix hasta romperse el brazo. Quieren comprobar si está realmente recuperado, y así es. El héroe de la tercera prórroga dura hasta la noche anterior al comienzo de la temporada; cuando llega al hotel del equipo en Indianapolis, Heinsohn le tiene que decir que Saunders va a ser inscrito para el partido contra los Pacers, y que McDonald ya no tiene equipo. Aún consigue un contrato temporal para jugar 9 partidos con los Milwaukee Bucks, pero ahí termina su carrera NBA. Sigue jugando seis años en los Utex Wranglers de Manila (Filipinas), los dos últimos como entrenador-jugador, y tras una última temporada en Suecia se retira y pasa a trabajar en la sección de baloncesto de su antigua universidad, Long Beach. Su hijo mayor, Mike McDonald, era el base titular del equipo de Stanford donde jugaban Casey Jacobsen, Mark Madsen y los gemelos Collins. No fue drafteado.


El resto caen durante la temporada 77-78, cuando los Celtics hacen mil y un cambios de plantilla intentando en vano evitar quedar fuera de playoffs. La situación es particularmente angustiosa para Kuberski, Ard y Boswell, ya que los Celtics tienen un exceso de hombres altos (Cowens, Wicks, Rowe, Norm Cook, Cedric Maxwell...).


El segundo en caer es Jimmy “Buzz” Ard, el 8 de Noviembre de 1977. La NBA modifica las normas y acorta la plantilla máxima a once jugadores en vez de doce, y todos los equipos han de cortar a un jugador. Recordando sus dos tiros libres decisivos, una pancarta en el Boston Garden en la temporada siguiente al título decía “Life would be hard / Without Jim Ard”. Solamente ha jugado un partido con los Celtics esta temporada; luego ficha por los Bulls, pero casi inmediatamente lo meten en la lista de lesionados y no vuelve a jugar. Finalmente, se viene un año a Italia y juega su última temporada en el Mecap Vigevano de Clyde Mayes.


Pronto llega el turno de jugar a las sillas musicales con Kevin Stacom y Steve Kuberski. Inicialmente, Kuberski iba a ser cortado en pretemporada; la cosa estaba entre él y Norm Cook, la primera ronda de los Celtics de 1977 (“Cookie the Rookie” lo llamaban). Como era de esperar, los entrenamientos eran a muerte, y en uno de ellos se soltó un codo, luego se soltó un segundo y al tercero ya estaba liada. Kuberski le dio un puñetazo a Cook y se rompió la mano. Irónicamente, eso salvó a Kuberski: la NBA prohibía cortar a jugadores lesionados, así que el despedido fue Cook. Sin embargo, no fue más que un perdón temporal; el 23 de Noviembre de 1977 los Celtics cortan a Kevin Stacom para activar a Steve Kuberski, que apenas tiene tiempo de jugar un par de partidos. El 8 de diciembre Kuberski es cortado y los Celtics vuelven a repescar a Stacom ese mismo día.


Todo ello no ha sido más que un formalismo: los días de Kuberski estaban contados desde Octubre, y sólo lo han activado para despedirlo. Según el periodista John Powers, Kuberski sale del equipo y de la NBA con la misma frase que usara Stacom cuando fue cortado dos semanas antes: “at least they are bringing back a buddy”. Eventualmente descartará hacer un intento en Europa y se dedicará al negocio de las taquillas. Taquillas físicas, de las que se instalan en vestuarios.


Kevin Stacom pasa por un breve período de relativo fulgor a finales de esa temporada: los Celtics fichan como agente libre a su antiguo compañero universitario el base Ernie DiGregorio (Ernie D para sus fans, Ernie “no D” en la NBA). Con la temporada perdida, Boston les da minutos y con un juego más libre Stacom hace las mejores estadísticas de su carrera. De todas formas no es renovado al final de la temporada y ficha por los Indiana Pacers, aunque aún retorna a los Celtics para terminar su carrera (y aparecer en The Fish That Saved Pittsburg). Una vez retirado, entra a trabajar para la nueva franquicia que se crea en Dallas, donde actualmente es scout. Tampoco es renovado Tom Boswell, que pasa por Denver camino de una carrera curiosa en Italia.


Y ése es el final. Aclamados como héroes durante un momento, y cortados en la más absoluta indiferencia apenas unos meses después. En realidad, no deberíamos sorprendernos: eran carne de banquillo, bluffs de drafts fracasados o nombres sin cara dignos de quesito amarillo en el trivial. Pero le dieron un título a los Celtics para codearse con todos esos grandes nombres colgando del techo del Boston Garden.


Hasta que llegó su hora."

Meej, 08/05/2006



miércoles, 4 de mayo de 2011

Actualidad | La familia de Red Auerbach recauda más de 785.000 $ en una subasta

Ya lo dijimos por aquí cuando se filtró la noticia. La familia de Auerbach iba a subastar diferentes piezas de colección del gran Red. Con la excusa de hacer felices a los aficionados, el verdadero fin ha sido sacarse una pasta, 785.550 $ exactamente en una primera subasta de 3 que hay programadas (las próximas el próxio verano y otoño). Curiosamente, la empresa encargada de montar el tinglao, SCP Auctions,  está situada en California, no creo que eso fuera del gusto de Auerbach. 


Como curiosidad, y por citar alguna de las piezas por las que más se ha pujado, destacar el anillo de campeón de 1981 adjudicado por 82.727 $ -alguno que otro más tiene guardadito la familia- y un humificador de puros con la firma de todos los integrantes de la plantilla de la temporada 1954-55, por el que se ha sacado algo más de 18.000 $.


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Alguno de los artículos subastados

Lee el artículo original publicado en el Boston Herald.