“¿Qué harias si
cantara fuera de tono?
¿Te levantarías y me
dejarías solo?
Presta atención y te
cantaré una canción
E intentaré no
desafinar
Me las arreglaré con
un poco de ayuda de mis amigos”
Primera estrofa de “A Little help from my
friends”
Lo cantaron los Beatles y lo popularizó Joe Cocker, algunas
cosas salen mejor con la ayuda de tus amigos.
En ocasiones una actuación individual consigue atraer una
gran atención del público por ser excepcional. Quizás la más recordada pueda
ser la de Wilt Chamberlain y sus 100 puntos el 2 de marzo de 1962 a los Knicks
de New York. Kobe Bryant también tuvo su noche soñada endosando 81 a los
Raptors en 2006. Y por supuesto el considerado casi unánimemente como el mejor
de todos los tiempos no sería menos.
Michael Jordan se perdió gran parte de la temporada 1985-86
por una grave lesión. Aún sin el Rookie del Año, los Bulls logran alcanzar los
playoffs a pesar de su record de 30 victorias por 52 derrotas. El premio: los
Boston Celtics en primera ronda.
El equipo entrenado por K.C. Jones viene de firmar un
estupendo record de 67-15 (incluyendo el haber perdido sólo uno en casa). Larry Bird es nombrado MVP de la temporada regular
por tercera vez consecutiva. El quinteto inicial de los de Boston se recita de
memoria aun años después. Algunos se atreven a afirmar, entre los que me
incluyo, que forman el mejor 5 que haya saltado jamás a una cancha de
baloncesto. ¿Qué pueden hacer estos Bulls ante un equipo en su momento de mejor
juego y madurez?
El primer partido de la serie (al mejor de 5 partidos) se
salda con victoria local de los verdes por 123 a 104. Del quinteto celtic solo
Ainge con 9 se queda por debajo de la veintena de puntos. Jordan da un primer
aviso con 49.
El 20 de Abril de 1986 se presentan los Bulls en el Garden
con la convicción de dar la campanada y robar el factor cancha. Y realmente
cogen un poco dormidos a los Celtics.
El realizador de la CBS lo tiene claro: Bird y Jordan.




