viernes, 30 de septiembre de 2011

Lockout | Segundo día de trabajo de Delonte

Esto va en serio. Segundo día de trabajo en el almacén de muebles y Delonte no ha desertado. Por la diferencia horaria, anoche me planteé la posibilidad de quedarme despierto toda la noche a la espera de noticias en su Twitter, ( http://twitter.com/#!/CharleeRedz13 ) aunque finalmente decidí acostarme.

Al despertar, mucho más de lo que esperaba. Fotos de todo tipo y un Delonte West algo dolido cuando en uno de sus Twitts afirma algo así como que "todo el mundo hablando del trabajo que estoy haciendo en Regency (El almacén de muebles), pero ¿dónde estaban la semana pasada cuando estuve ayudando a gente?". Es cierto, la semana pasada colgó un vídeo relacionado con trabajos para la comunidad y ni mú. Me incluyo el el grupo de criticados por Delonte.

En cuanto a las fotos, no sé si por problemas en Lockerz.com o por propia voluntad de Delonte, en este momento han desaparecido, y los enlaces de su twitter dan Error 404. Menos mal que uno es mañanero y previsor, así que sin más, disfrutad de la segunda jornada de trabajo de Delonte West en Regency






Sucesión de imágenes de D.West tomadas el 29/09/2011

jueves, 29 de septiembre de 2011

Lockout | Delonte West encuentra trabajo


Delonte West en su Twitter personal
Os contaba en el último post que debido al régimen de libertad condicional al que está sujeto Delonte West, el juez le ha prohibido salir del país, o lo que es lo mismo, jugar en Europa durante el Lockout. Pues bien, según él mismo acaba de publicar en Twitter, ya tiene un empleo para remediar la situación. De momento ocupa un cargo algo modesto,  dentro de una tienda de muebles para la que hoy ha realizado los primeros repartos, pero conociendo a Delonte seguro que, si se alarga mucho la situación de lockout, tiene el ascenso garantizado.

Bien. Pensemos. A ver, ... si ésto lo hubiera publicado cualquier otro, cualquiera, la credibilidad sería 0. Ahora bien, hablamos de Delonte West, por lo que me parece que no cabe añadir nada más. Como prueba dos aportes gráficos: Una foto en la furgoneta con los compañeros y la solicitud de empleo.

Solicitud de empleo de D.West

lunes, 26 de septiembre de 2011

Historias | Seroquel, una 9 mm Beretta y una tarde de septiembre.

Delonte West protagonista en las páginas interiores del
último número de la revista SLAM
Cuando en la crónica del 25 de noviembre del año pasado escribía para La Butaca que Delonte West era preso de su mala suerte tras caer con su muñeca en una mala postura, pocos sabían que lo de "preso" era aplicable en aquél momento al sentido más literal de la palabra.

Tras corroborar en vestuarios su primera impresión en pista, el médico de los Celtics ve que aquello no tiene buena pinta y se lo llevan al Hospital para hacerle unas pruebas. El diagnóstico, fractura de muñeca y 3 meses de recuperación antes de poder volver a las pistas.

Casi un año después de aquello, y gracias a la entrevista que Tzvi Twersky ( @ttwersky ) le hace para la revista SLAM, conocemos aspectos no revelados de aquella noche, las que la precedieron y las que vinieron después.

Para empezar, debemos retroceder en el tiempo hasta la tarde del 17 de septiembre de 2009,  Delonte está en su Washington DC natal. Se siente especialmente cansado y decide irse a la cama pronto tras tomar su dosis de Seroquel, un fármaco que le trata el trastorno bipolar. Tras llevar un rato dormido, los gritos de su madre maldiciéndolo por tener diferentes armas de colección en casa, hacen que se levante sobresaltado de la cama. Aun aturdido por los efectos del medicamento en el cuerpo, decide coger su Cam-Am Spyder (moto de 3 ruedas) y cargar con su 9 mm Beretta, la Magnum 357, una escopeta de caza (en un estuche de guitarra), la Ruger y un cuchillo Bowie hasta otra casa de su propiedad en la que tiene un estudio de grabación que considera ideal para mantener alejados a los niños del peligro de las armas. La idea no es mala, pero debido al fármaco, es preso del sueño y se duerme al volante. Afortunadamente recupera el control y al ver a un oficial de policía decide pararlo y explicarle lo ocurrido.

Lo que viene después salta como una bomba en los medios. Delonte West es detenido por la policía acusado de conducción temeraria y con un arsenal de armas a sus espaldas. Un gran titular que esconde sólo medias verdades ávidas de una contundente aclaración. Es entonces cuando West, por motivos del guión, se ve obligado a sacar a la luz pública su trastorno bipolar, algo que no consiguó evitar una condena hasta ahora desconocida.

Tras el incidente, Delonte West tenía una única propuesta sobre la mesa, un año de contrato para los Boston Celtics. Los mismos que decidieron meterlo en el traspaso a Seattle Supersonics por Ray Allen. Los mismos que le habían dejado sin sitio en la plantilla campeona de 2008 paradógicamente, en parte, "gracias" a él.

Una pulsera en el tobillo y llamadas a la policía en cualquier cambio de rutinas. Llamar para cualquier cosa,  algo que no hizo al ser trasladado al hospital aquella tarde de noviembre en la que se fracturó la muñeca, y que posteriormente le traería muchos problemas... Puntualidad inglesa al entrar y salir de entrenar, lo que provocó que no pudiera quedarse más de la cuenta para mejorar el tiro o acelerar la recuperación de su muñeca, ausencias en cumpleaños de compañeros, fiestas, etc. De casa al campo de entrenamiento y del campo de entrenamiento a casa. Eso es todo. Un día tras otro, a lo largo de una temporada entera. Así estaban las cosas con Delonte.

Liberado de todo eso, Delonte espera ahora tranquilamente en Washington DC a que acabe el lockout para recibir una propuesta de renovación por parte de los Celtics. Las intenciones de Danny Ainge son toda una incognita "gracias" al total hermetismo que obliga la situación de bloqueo, pero más de uno creemos que Delonte se ha ganado un sitio en el nuevo proyecto, le debemos uno, el 18.

NOTA DEL AUTOR

  • Pese a que todo el tema del arresto domiciliario acabó allá por el mes de mayo, Delonte sigue en la actualidad bajo un régimen de libertad condicional vigilada, hecho que le ha impedido durante el lockout buscarse un equipo en el que ganarse la vida fuera de Estados Unidos, algo que le ha denegado expresamente un juez.