Inmersos en una gira de 7 partidos por el Oeste, se presentaba Boston en el Memorial Coliseum de Portland tras haber jugado -y ganado- la noche anterior en la cercana ciudad de Seattle.
Un total de 7 partidos en 9 días -del 11 al 20 de febrero- que se saldaría con un balance positivo de 4 victorias (SEA, POR, LAL y GST) y 3 derrotas (SAC, PHO y DEN) para el legendario equipo entrenado por KC Jones.
3 días después de conmemorar el 20º aniversario de este partido, la casualidad haría que en el TD Garden se vieran de nuevo las caras en un nuevo séptimo partido de Playoffs -esta vez Semifinales de Conferencia- Sixers y Celtics. (Leer crónica 2012)
En la crónica de este año hablábamos de miedo. Del miedo que suponía recordar lo que ocurrió entonces, el 23 de mayo de 1982.
Bill (Fich) contra Billy (Cunningham), Bird contra Dr J y un chico de 24 años llamado Andrew Toney como auténtico protagonista de una sangría en casa ajena de la que participaría como verdugo principal.
The game
Kevin McHale y su entrenador, al más puro estilo Fich, arrodillado sobre una toalla, asistían a un intercambio inicial de canastas de las que Larry Bird y Bobby Jones recogían los primeros comentarios de Dick Stockton y Bill Rusell, que comentaban el partido para la CBS, que emitía el partido desde el Garden para toda la nación.
Diversas imprecisiones locales, fruto de un aparente nerviosismo, dieron las primeras ventajas a Philadelphia, propiciando que Fich moviera el banquillo dando entrada a McHale y Danny Ainge, que jugaría sin saberlo sus últimos minutos comorookie. La entrada de los dos jóvenes apretó algo el marcador, que acabaría 30 - 27 para los visitantes al final del primer parcial.
El segundo cuarto empezó con unos Celtics más agresivos. Una rápida contra de Larry Bird culminó un parcial de 5-1 que puso por delante a los locales. Con Henderson en el banco, Danny Ainge asumía el papel de base con Chris Ford, que acababa de entrar en cancha, como escudero en el backcourt. Y no lo hizo mal. Fruto de su agresividad sacó una falta a Julius Erving que acabó en 2+1 y 3 puntos de margen mediado el cuarto, algo que no gustó a Dr J, que un minuto después haría lo propio tras robarle un balón al novato procedente de la universidad de Brigham Young
Con Bird desaparecido y Dr J discreto, fueron los 15 puntos de Bobby Jones -venía promediando 10 p.p. en estos playoffs- los que resultarían decisivos para inclinar la balanza a favor los visitantes al descanso.
Un parcial de 6-0 culminado en un mate de DR J tras tapón a Robert Parish ponía el +11 al poco de iniciarse el tercer cuarto. Así hasta la tempranera quinta falta de Gerald Henderson, que daba más minutos a Danny Ainge. Con él en pista, un parcial de 8-0 devolvía la vida a los locales.
Pero llegó el momento de A. Toney, principal artífice del 31-22 para los Sixers en un tercer cuarto que Dr J cerraba con una canasta sobre la bocina.
El último cuarto devolvió a Gerald Henderson a la pista. 5 puntos suyos dieron algo de vida a un equipo que, pese al esfuerzo, solo verían a los Sixers de lejos y con la impotencia de no conseguir bajar de los 10.
Con 96 - 82 en el marcador, el cuarto mostraba las vergüenzas de los locales en el tiro. Un pésimo 33% nada podía hacer frente al 71% de los de Pensylvannia.
Era el momento de Rick Robey. A la desesperada y esperando que se repitiera su gran actuación del primer partido, en el que anotó 19 puntos, Fich pareció jugarse, sin demasiada confianza, su última carta.
Pero ni por esas. La primera que tuvo Robey, una sencilla bandeja, no quiso entrar. La falta de concentración era tal que Dr J se permitió culminar un alley-hoop tras saque de banda.
Con el equipo 17 abajo (102 @ 85) , Fich pidió tiempo.
Tras el mismo, en una de tantas con la vista puesta en la remontada, un tiro de Larry Bird acabó en un airball. Con Auerbach viéndolo desde la grada, el partido, la eliminatoria y la temporada acababa para los campeones del mundo.
Con medio minuto por jugarse, el Garden, lejos de bajar los brazos, empezó a calentar las finales eligiendo, pese a todo, a los Sixers como favorito para llevarse el anillo. El"Beat LA, Beat LA, Beat LA..."empezó a corearse de menos a más hasta llegar a poner la piel de gallina.
Plantillas
Sixers: Maurice
Cheeks, Andrew Toney, Julius Erving, Bobby Jones, Caldwell Jones,
Lionel Hollins, Steve Mix, Darryl Dawkins, Mike Bantom, Earl Cureton,
Clint Richardson
Celtics:Gerald
Henderson, M.L. Carr, Larry Bird, Cedric Maxwell, Robert Parish, Tiny
Archibald, Kevin McHale, Rick Robey, Danny Ainge, Chris Ford, Charles
Bradley
Disputado en el Lakefront Arena, cancha enclavada dentro del Campus de la Universidad de Nueva Orleans ante 10.079 espectadores, muchos de ellos estudiantes de la propia universidad, se enfrentaban los Celtics de KC Jones y los Hawks de Mike Fratello una tarde de mucha calor dentro del pabellón.
Por Atlanta Hawks podemos ver a Rickey Brown (1983-1985), procedente de los Golden State Warriors (180-1983), que tras esta temporada emigraría al viejo continente donde dejaría grandes recuerdos en ciudades como Madrid (a quien dio una Recopa con una canasta a 5 segundos en la final ante el Paok de Salónica), Andorra La Vella o Vitoria.
Algo que no se recuerda demasiado de este partido son los estratosféricos números de Robert Parish en rebotes (19) y Dennis Johnson en asistencias (17)
Como es bien sabido, Larry Bird acabó el partido con 60 puntos (22 de 36 tiros de campo anotados y 15 de 16 tiros libres) récord de su carrera como profesional. Bird se plantó al descanso con 23 puntos, repartiéndose los otros 37 tantos entre el tercer y último cuartos.
Otro de los atractivos del partido es el de ver frente a frente a los actuales GM (Danny Ainge) y entrenador (Doc Rivers) de Boston Celtics.
"Larry Bird sólo lanza el balón al aire y Dios mueve la canasta debajo para que entre" Esas fueron las palabras del speaker de los Cavs (Howie Chizek) después de que Bird consiguiera anotar 48 puntos en un partido posterior ante los CAVS.
Solo 9 días antes del partido en cuestión, McHale consiguió anotarle 56 puntos a los Pistons en el Garden (22 puntos en el primer cuarto, 31 al descanso). Tras el descanso, Larry Bird ordenó surtir de balones a McHale con el objetivo de "despertar la bestia que llevaba dentro", en palabras del periodista Gonzalo Vazquez. Pero cansado, habiendo logrado la mejor marca de la franquicia hasta el momento, McHale pidió el cambio antes del final. Bird, molesto por el gesto de Kevin, le dijo al final del partido que "Tenías que haber seguido ahí adentro. Tenías que haber ido a por los 60. Que sepas que te va a durar muy poquito esa marca". Como así fue. [Leer historia completa en palabras de Gonzalo Vazquez]
"Una semana después los Celtics viajaban al pabellón universitario de New Orleans como visitantes de los prometedores Hawks. Se presentaban allí con un espléndido 50-14. Y sabiendo que jugarían ante la menor cantidad de público de toda la temporada, Bird relegó la importancia de aquel partido.
En la víspera se había pegado un fuerte madrugón por el capricho de echar una de esas carreras matinales de cinco millas que solía junto a Scott Wedman o Quinn Buckner. Pero Bird no corría esos tramos junto a ellos. Lo hacía siempre contra el que saliera con él. Y así con el tiempo casi todos renunciaban a la paliza.
No era la mejor idea. Porque hacía meses que Larry no corría sobre asfalto. Así aquel repentino esfuerzo le pasó factura. A la mañana siguiente, día del partido, sus piernas y tobillos parecían pesar diez veces más de lo normal. Las agujetas eran bastante serias. Y Bird no sólo estuvo cojeando durante la sesión de tiro matinal, sino que sugirió a K.C. Jones no jugar ese partido. "No estoy seguro de que pueda saltar esta noche". El técnico, el hombre más tranquilo del mundo, le hizo ver que sus excesos conllevaban una responsabilidad que no podía pagar el equipo. "Vas a jugar".
Como para tomarse a solas el pulso Bird se presentó media hora antes y empezó a calentar con una suave carrera. Se sintió algo mejor. Pero había algo en sus tendones que no terminaba de soltarse.
Tras el salto inicial la estrella de Boston se sintió verdaderamente mal. "Las piernas me estaban matando". Pero no las manos. "Y por alguna extraña razón me empezaron a entrar los tiros". Con una insólita facilidad.
A partir de algún momento Bird dejó de sentir el cuerpo y se hizo él mismo canasta en una de las migraciones ofensivas más asombrosas nunca vistas. Era su noche. Y en la segunda mitad firmaría la mayor exhibición de tiro de toda su vida yéndose a los 37 puntos y anotando los últimos 18 de su equipo. Se fue a un total de 22 de 36. Y el equipo entero había conspirado para ello, no sólo surtiéndole sistemáticamente de balones sino incluso cometiendo faltas rápidas para recuperar la posesión.
Los poco más de 10 mil espectadores presentes asistieron a un hito histórico y hasta lamentaron que sonara la bocina. No fueron tanto los 60 puntos de Bird como la obscena forma de producirse, que acabó con jugadores de Atlanta celebrando aquel milagro en su propio banquillo.
Los parabienes y abrazos arrancaron en la pista y no cesaron hasta bien entrado el equipo en vestuarios. Bird recibía esos júbilos con aquella mueca suya de póker tan habitual que le impedía cerrar la boca. Tampoco la cerró mucho ante la prensa con Kevin allí delante vistiéndose: "Todo ha sido culpa suya".
Bird aprovecharía su momento poco después para dirigirse a McHale. Aunque el orgullo no le cupiera dentro el tono que empleaba con él era siempre el mismo.
- ¿Ves? Te dije que fueras a por los 60. - Francamente, me importa un bledo. - Ya te importará algún día."
Emplazamiento del Lakefront Arena dentro del Campus de la Universidad de NOLA
Pancartas de apoyo a Larry Bird aquella noche en NOLA
Boxscore del partido publicado en prensa
Boxscore original de patido
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Lo de la Ley de Murphy tuvo que inventarlo el propio Troy. Debió ser aun en el Instituto. Luego él mismo sacaría la coletilla cuando fichó por los Celtics: "hecha la ley, hecha la trampa". Él es ambas cosas. Ley y trampa. Honrando a Parish anoche junto a Jermaine O'Neal. Ambos acabaron con doble cero (en puntos y rebotes), haciendo de Krstic el mejor de los pivots de los Celtics con 2 puntos y 1 rebote. ¡¡¡ Bravo !!! Y Shaquille, que debía reaparecer anoche, lo volvió a ver en traje, esperando que pase otro tren.
Al acabar el partido la gente no hablaba más que del Trade. Hay debate. Unos (entre los que me cuento) contentos por ver como Nate se alejaba para siempre. Otros (la gran mayoría, pro-Lakers) cargando contra Ainge por dejar escapar a Perkins. Alguno cascando de Krstic, casi nadie de Jeff Green y nadie de la Ronda de draft que nos llevamos de regalo con la operación.
El cuadruple cero de Jermaine O'Neal
Estamos a las puertas del PlayOff. Ayer fue otra buena muestra de ello. Intensidad más allá del resultado. De lo poco que enseñó Jermaine, el corte de YouTube que adjunto en el que choca con Lebron James. Consiguió poco con ello. Una falta flagrante y de rebote una técnica para Pierce. Quizá, que también la vieran Wade y Lebron fue lo más meritorio de Jermaine anoche. Eso y el citado homenaje que rindió al gran Parish con lo del doble cero.