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lunes, 22 de julio de 2013

Volver a empezar (una y otra vez)

VOLVER A EMPEZAR (UNA Y OTRA VEZ)
SUEÑOS Y DESPERTARES DE BRIAN SHAW
JOSE PÉREZ | JULIO 2013
@jose13bis on twitter





En 1966 Gran Bretaña reconocía la independencia de la República Cooperativa de Guyana, el presidente Johnson firmaba una proclamación para declarar el tercer domingo de junio como día del padre en los Estados Unidos y un chico llamado Brian nacía en la ciudad californiana de Oakland.


***


Imaginemos por un momento a ese gran mecánico afroamericano de 120 kilos, ese era Charles Shaw. Un tipo enamoradizo que cayó en manos de una joven universitaria Guyanesa por nombre Barbara.

Brian y Mónica vendrían después, la lógica consecuencia del amor.

Con ellos las visitas anuales a Guyana, un pequeño y humilde país atlántico situado al norte de Brasil, donde Bárbara mantenía gran parte de su familia, a la que seguían viendo un verano tras otro.

A la hora de facturar, maletas llenas de ropa que volvían a casa vacías. "Cuando eres un crío no logras entender eso. Yo decía, 'Éstos son mis vaqueros favoritos o mi chaqueta favorita', pero ellos no tenían nada. Esos viajes nos ayudaron mucho para valorar lo que teníamos" recuerda Brian.

Explica Arash Markazi en su artículo "Brian Shaw perseveres despite tragedy" , que con la poca ropa que les quedaba cuando regresaban a casa, Brian botaba y botaba frente al aro que su padre le había colocado sobre la puerta del garaje

Hasta que un día el balón botó en parqué. 

Procedente de la pequeña Universidad de California-Santa Bárbara, donde guió a 'Los Gauchos' a su primer NCAA Tournament, el sueño de Brian era vestir la púrpura y oro de Los Angeles Lakers, que habían invitado al chico a unos workouts previos al draft.

Jerry West, Mitch Kupchak y Ronnie Lester quedaron tan encantados con lo que vieron, que le dieron su palabra de quedarse con él si seguía siendo elegible en su última selección de primera ronda.

Solo quedaban dos equipos por elegir, Boston y Los Angeles.

El día del sorteo, tras 23 elecciones y rodeado por familiares y amigos, Brian estaba ya listo para ponerse la gorra de los Lakers.

"Recuerdo a mi madre llorando. Ella gritaba, '¡no! ¡no, los Celtics no!'". Y es que, al llegar a Boston, David Stern pronunció el nombre de Brian Shaw antes que el de David Rivers, la resignada elección de los Lakers.

A disgusto o no, acabó por hacerse un hueco en el segundo mejor equipo de novatos de aquél año (6º en votos). Méritos hizo aquél único Celtic en jugar todos los partidos de su primera temporada, 54 de ellos como titular; el novato con más presencias de partida en Boston desde Larry Bird en la 79/80.

Pero todo ello no sirvió para que los Celtics se presentasen en verano con un contrato de renovación medio decente, despiste aprovechado por Raul Gardini y el Grupo Ferruzzi para tentar al chico con un millón de dólares a cambio de una temporada en Il Messagero de Roma, casi 7 veces más de los $ 150,000 que había estado cobrando como rookie.

El cebo estaba echado.

Una manzana apetitosa y el poco arraigo de un californiano en Massachussets, fueron más que suficientes para salir por patas del Edén en cuestión de días, los que dieron paso a un feliz año en Italia de donde, además, se trajo un buen botín.

Allí jugaría contra Joe Bryant, enrolado en las filas el Cantine Riunite Reggio Emilia. Fue entonces cuando conoció a un chico de 10 años, por nombre Kobe, que hacía de recoge-pelotas en los partidos que el equipo de su padre jugaba en casa. "Nosotros estábamos calentando antes del partido y él estaba allí, tirando unos tiros y retándonos a que jugásemos un 'HORSE' con él. Yo le decía, 'Vamos, niño, que estoy tratando de calentar un poco'".

Pero al poco de llegar, el 26 de enero de 1990, Shaw alcanzaba un nuevo acuerdo de 5 años y $ 6,200,000 para volver a Boston el verano siguiente.

Todo parecía preparado para la vuelta del hijo pródigo, hasta que "un ligazón con el club romano" esgrimido por su agente, evocaba la voluntad del chico de seguir en Italia, un año más, en base a la opción que tenía firmada.


Shaw y Ferry con la elástica de Il Messaggero (Fuente: gazzetta.it)

Los que se habían llenado la boca criticando a Shaw por anteponer los dólares a la NBA, tendrían ahora que esconderse. El jugador optaba por seguir en Roma perdiendo dinero y enfangándose en una incomprensible duplicidad contractual.

Tras un verano salpicado por la polémica, David Mazzonne, Juez del Tribunal Superior de Boston, acabaría por darle la razón a unos Celtics que, llegado el mes de septiembre, convocaron una rueda de prensa conjunta con el propio Shaw para oficializar su reincorporación al equipo, lo que se produjo el 17 de septiembre de 1990.

BRIAN SHAW: "Sé que tenía firmados dos contratos, pero no sabía como deshacer el pacto con uno de ellos. Quise quedar bien con todo el mundo, porque en Italia me trataron muy bien".


***


Los ceros que aquél año Brian había añadido ya a su cuenta corriente le permitieron hacer un buen regalo a papá, un Jeep Cherokee por el día del padre.

Habían pasado 6 años desde su lanzamiento en el mercado americano, pero el Cherokee seguía siendo la leche. La pieza con la que completar el puzzle de casa, jardín y perro juguetón de la nueva familia americana.

Y mientras Charles se entretenía llevando a los chicos del barrio de pesca o a ver partidos de baloncesto en su nuevo Jeep, Brian jugaría temporada y media más en Boston antes de ser traspasado a Miami Heat a cambio de Sherman Douglas.

Recién iniciada su primera temporada completa en Florida, a Shaw se le ocurrió un nuevo regalo. "Mi padre amaba el boxeo y mi madre los espectáculos, así que decidí comprarles una casa en Las Vegas para que  pudieran bajar cuando quisieran e ir a las peleas de boxeo y los espectáculos" recogía años después Arash Markazi.

Acabada la temporada, la familia al completo se disponía a celebrar el 24º cumpleaños de Mónica en la nueva casa. La intención era haber salido a media tarde pero Charles, que apuraba sus últimos días como mecánico de la flota automovilística de correos, no llegó hasta las 9. 

Viernes noche, atrás una dura semana de trabajo y un largo viaje de 8-10 horas por delante.

Pensó en posponerlo, pero Bárbara y Monica estaban como locas por llegar a Las Vegas; así que fue solo un fugaz pensamiento antes de asomarse por la ventanilla para intercambiar unas palabras con Brian, que se había quedaba en casa para darle una fiesta barbacoa a su novia Nikki, "Cuando lleguemos, te llamo para que sepas que estamos bien".

Pensaba reunirse el domingo con su familia en Las Vegas.

Tras más de 8 horas en la carretera, habrían pasado ya unos 15 minutos desde que el Jeep de Charles dejase a la derecha el desvío que conduce al desierto de Mojave, en el aun condado californiano de San Bernardino. Con 1,6 millones de hectáreas, el tercer Parque Nacional más grande de los Estados Unidos continentales.

Pura monotonía al volante, a la derecha del cual Barbara dormía plácidamente.

En los asientos traseros Mónica y Brianna, hija y nieta de ambos, hacían lo propio a poco menos de 10 minutos de llegar a la nueva casa en Las Vegas.

Con la noche como compañero, Charles podía ver ya a lo lejos el resplandor de la ciudad de los casinos.

Hasta que, a solo 9 millas, dejó de verla.


Interestatal 15, llegando a Las Vegas (Fuente: Google street view)


En su artículo, Arash Markazi explica que la Patrulla de Carreteras de Nevada llegó a la conclusión de que se quedó dormido al volante. Su Jeep golpeó la divisoria y dio varias vueltas de campana. Cuando los agentes llegaron, Barbara y Mónica habían muerto. Charles lo hizo una hora más tarde en el University Medical Center de Las Vegas (1)

"Cuando sonó el teléfono eran las 8:30 de la mañana, yo estaba pensando que eran ellos diciendo que habían llegado", recordaba Shaw. "Era la oficina del forense."

Junto a él estaba Nikki. "No dijo nada. Simplemente se sentó y escuchó mientras yo le miraba sin saber lo que estaba sucediendo (...) Salió de la habitación y caminó por el pasillo, era muy extraño. Se quedó parado y no dijo nada. No sabía qué hacer. Finalmente se descompuso y me contó lo que había sucedido. Fue la cosa más devastadora que jamás puede imaginar".

"Tenía 27 años, nunca había perdido a nadie cercano a mí y acababa de perder mi familia completa". 

Milagrosamente la pequeña Brianna de 11 meses, a la que su hermana Mónica había bautizado así en agradecimiento al apoyo que recibió de Brian durante el embarazo, salvó la vida.


***


Shaw & Lewis
En el otro extremo del país, su gran amigo Reggie Lewis lloraba las pérdidas como propias.

Brian y Reggie, mantenían una buena amistad desde que se conocieron en Boston. "Nos llevamos bien inmediatamente. Comíamos juntos en las giras y todo lo hacíamos juntos", explicaba Shaw años más tarde del hombre que le había introducido en las muchísimas particularidades de aquél equipo plagado de veretanos.

Pese a no hacer demasiado que Reggie y Donna habían tenido su primer hijo, esperaban ya el segundo cuando cogieron el vuelo a Oakland para acudir a los funerales y quedarse unos cuantos días con Brian; no demasiados porque, tras su reciente colapso cardíaco, a Reggie debían operarlo a corazón abierto una semana después.

Antes de que Lewis tomara el vuelo de regreso a Baltimore, quedaron en verse de nuevo el próximo mes en Boston para entrenar y mantener la cabeza ocupada.

Dos semanas después todo parecía haber salido bien. Así se lo contaba por teléfono un esperanzado Reggie, antes de salir hacia la Universidad de Brandeis para lanzar unos tiros. Ambos buscaban retomar el camino del que les había apartado la amiga mala suerte. Y deseaban hacerlo juntos.

Esa misma tarde Brian recibió una segunda llamada de Boston. Era Jeff Twiss, Director de relaciones públicas de los Celtics."Sé que estás lidiando con mucho, y no te llamo con una buena noticia. Reggie ha fallecido".

El silencio.

Ahora era Shaw el que tomaba un vuelo con destino Baltimore para despedir a su amigo y acompañar a Donna.

De vuelta a casa solo Nikki y Brianna.

La historia de Brianna es la de la esperanza a la que agarrarse. Los brotes verdes que ves crecer entre la maleza y te mantienen vivo, como un zombie, pero vivo al fin y al cabo pensando que sigue habiendo algo por lo que luchar.

Él había sido el primero en verla caminar, cuatro complicados pasos de salida atraídos por el repicar de sus llaves, y él iba a ser el primero en verla hacer todo lo demás.

Sólo había un obstáculo, el padre biológico de Brianna, al que finalmente arrebataría la custodia legal de la niña. Una niña que en adelante viviría con Marie, la tía de Brian, en Oakland. Allí esperaría las visitas de éste cuando sus trabajos en Miami y Orlando se lo permitieran. 

Recuerda Brian que "Tenía 13 años cuando la llevé al cementerio por primera vez, entonces entendió realmente lo que había sucedido. Vio las lápidas con las fotos de mi hermana, mi madre y mi padre. Pasamos un rato allí sentados. Le conté aquella vieja historia y empezó a llorar". 

Para entonces a Brianna se habían unido ya dos 'hermanitos', Brian Jr. (BJ) y Bianca. Buenas noticias donde un día no las hubo.


De izq. a Dcha: BJ, Brian, Bianca, Nikki y Brianna [Fuente: Matthew Jordan Smith Photography]


***

En 1999, 
una lesión en la mano derecha de aquél niño con el que no quiso jugar un 'HORSE' 
le permitiría fichar, 10 años más tarde, por sus amados Lakers, donde se retiraría definitivamente del baloncesto profesional con 36 años y tres anillos de campeón.
(2000, 2001 y 2002)


***


___________


(1) Habían transcurrido 19 días desde otro fatal accidente, el que se llevó para siempre a Dražen Petrović en Denkendorf, Alemania.


FUENTES
  • Arash Markazi ."Brian Shaw perseveres despite tragedy". ESPNLosAngeles.com (12.05.2011)
  • Benjamin  Hochman. "Survival shaped new Nuggets Head coach Brian Shaw" . Denver Post (2013)
  • LA Times, Foros - 20 abril 2003
  • Gigantes del Basket. Hemeroteca 1993





miércoles, 19 de junio de 2013

Con los mismos ladrillos

CON LOS MISMOS LADRILLOS
UNA HISTORIA PARA ACABAR LOS 80
JOSE PÉREZ| 19 JUNIO 2013
@jose13bis on twitter

Junio de 1990. Isiah Thomas se dirige desde una plataforma montada en la Hart Plaza de Detroit a los más de 200.000 aficionados que desde primera hora de la tarde abarrotan las calles de la capital del Condado de Wayne. Solo la muerte del padre de Joe Dumars y unas acusaciones del FBI al propio Thomas, a raíz de unas supuestas apuestas clandestinas, empañan  las celebraciones.

Thomas & Bird
En cualquier caso, tristezas y polémicas a parte, la celebración es fiel reflejo de la consolidación de un cambio que llega a la par de la nueva y última década del siglo XX.

 I. THOMAS: -dirigiéndose al público- Mientras realizábamos el desfile, he visto como muchos de vosotros hacíais la señal de "3" con los dedos. Sólo diré que esperamos estar aquí de nuevo el próximo año, el mismo día y a la misma hora.
Las crónicas de 'Superbasket' se aventuran a proclamar, salvo sorpresa, a los nuevos reyes de los primeros noventa. Esos a los que atribuyen una mezcla imbatible, la de una las mejores defensas de la historia y uno de los mejores ataques de la liga.

JORGE QUIROGA : No será nada sencillo que en los próximos años surja una potencia capaz de destronar a los actuales campeones de la NBA. Al menos ésa es la impresión que queda después de presenciar el desenlace final de esta temporada 1989-90. Chuck Daly ha dotado al equipo de una identidad en la pista fuera de lo normal. A su famosa defensa, impenetrable y férrea donde las haya, el 'viejo zorro' ha elaborado un sensacional ataque, no por lo intenso, sino por lo efectivo. (SUPERBASKET Nº39 4-7-1990)

Si nadie cuenta entonces con Michael Jordan para destronar a los Bad Boys, menos aun se cuenta con los viejos Boston Celtics en los que Fitch y KC Jones habían dejado paso a dos temporadas de Jimmy Rodgers, una decadente manera de afrontar el futuro sin querer dar un paso al frente.

Y es que Rodgers no parecía ser más que la versión moderna de Fitch. Su primer puesto lo tuvo como asistente suyo en la Universidad de Dakota del Norte, donde dos años más tarde ocupó su lugar raspando el 50%  de victorias (33-30) en las tres temporadas que se mantuvo en el puesto.

En 1971 inició su longeva carrera en la NBA, 9 años como asistente de Fitch en Cleveland y, desde 1979 en Boston, 8 años más como segundo del propio Fitch y KC Jones. Nets y  Knicks lo habían tentado para ser su entrenador jefe, pero su aguante -rechazó ir a Nueva Jersey- y el de los Celtics, que pidieron una importante suma de dinero a los Knicks, frustraron un cambio de aires.

Cuestionado desde el primer día, el nuevo entrenador, que había acabado su primer año barrido en primera ronda por esos mismos Pistons campeones y con el peor récord de la franquicia en los últimos 10 (42-40) contaba con el beneficio de la duda merced a una irrefutable coartada, la de la lesión de Larry Bird.


Operado de ambos talones el 19 de noviembre de 1988, al de Indiana no se le esperaba hasta el mes de marzo, pero lo cierto es que aquella  temporada solo pudo disputar 6 partidos, los primeros de la temporada del adiós de Danny Ainge que, sin dejar sonar la campanita del deadline, llenaba unas viejas maletas y se marchaba rumbo a Sacramento junto a Brad Lohaus . A cambio , si me apuran, llegó la segunda coartada de Rodgers, Ed Pickney y Joe Kleine.

Coartada venida a menos cuando se divisó una cierta mejoría con ellos en el equipo, por cierto.

JIMMY RODGERS : No tenemos que acelerar en exceso la recuperación de Larry, pero tampoco es que nos hayamos planteado no clasificarnos solo con el fin de disponer de una buena  elección en el draft universitario del próximo año (marzo 1989)

Hablamos del año en que Brian Shaw debutó en la liga. Un año más que correcto en el que dejó a todos contentos hasta que llegó el verano y con él lo que nadie esperaba, un millorario contrato de un año (+ otro opcional) con Il Messagero de Roma.

Primera decepción antes de la segunda: Dino Radja.

Elegido en la segunda ronda del Draft de aquél año, el balcánico llegó a firmar con Boston sin antes desligarse contractualmente de una tirante Yugoplastika que acabaría por recibir una indemnización de $800,000 por duplicidad contractual.

Segunda decepción antes de las subsiguientes, y es que lejos de llamar a la esperanza, el principal reclamo de Boston fue hacerse con los servicios de Charles Smith y John Bagley.

Con este panorama, solo el gran año de Reggie Lewis y la vuelta de Larry esperanzaba a los verdes, pero las cosas no empezaron bien para Bird que, aun en el summer camp, a finales de julio, volvía a lesionarse, ahora de la espalda.

Bird estaba cerca de su propia canasta cuando chocó con Upshaw, una mueca de dolor y seguida de un minuto más de juego hasta que tuvo que dejarlo. Fractura de la apófisis transversa de la espalda baja.

Reposo, masajes, medicación, estimulación eléctrica y hielo durante 4-6 semanas. Bird se volvía a Indiana.

Pese a los infortunios, Bird comenzaría la temporada con una incómoda normalidad. Incomodidad que procedía más del banquillo que de su espalda.

Acostumbrado a la plena libertad que antaño le ofreció el viejo esquema de KC Jones, el 33 acusó a Rodgers de limitar sus tiros y consecuentemente su juego. En palabras del periodista Clemson Smith, el de Indiana opinaba que 'el juego colectivo impuesto por Rodgers disminuía el potencial de los Celtics y, en ocasiones, desafiaba abiertamente al entrenador al realizar docenas de lanzamientos a lo largo de un partido'.

Rodgers dialogando con Bird.
Si bien no sabemos si Rodgers tenía algo en contra de Bird,  si lo es que su gusto por el juego rápido en nada beneficiaba a una vieja guardia que bien podía ver en Lewis, Gamble o Pickney -que ya había desplazado a McHale al papel de sexto hombre- como una alternativa a su legado.

El 20 de diciembre de 1989 Steve Bulpett del Boston Herald publicaba un artículo que culpaba a la estrella de Indiana de ser la mecha de una bomba por estallar en el vestuario de los Celtics.

"Nos está hundiendo" afirmaba un compañero de forma anónima.

Aquella noche Boston recibía a Utah en casa y 40 puntos de Larry para ganar a los Jazz fueron más que suficientes para que el Garden se posicionara de su lado.

Habló en la cancha y ante los micrófonos de WBZ, algo poco común.

LARRY BIRD: Sé quién me criticó y es un cobarde. Siempre he pensado eso de él, por eso no le doy importancia. Siempre ha sido un derrotista, nunca ha demostrado tener coraje y nunca podrá cambiar.

Todos coincidieron entonces que ese 'cobarde' no era otro que Jim Paxson, compañero universitario de Bulpett .

Bird se sentía el líder de un equipo que tenía a su cabeza visible en la cancha, no en el banquillo. Lo que pasaría con Dennis Johnson, en su último año como profesional, no fue más que otro pulso a Rodgers, uno más.

John Bagley parecía contar con la aquiescencia de Rodgers, que lo mantuvo de salida en 8 de los 11 primeros partidos hasta que el 21 de noviembre se lesionara en su hombro izquierdo, perdiéndose los siguientes 22 partidos de la temporada.

Ya con Bagley en el equipo, el 13 de febrero de 1990 tras 13 largos días de descanso por el parón del All Star, Boston iniciaba ahora otros tantos de intenso trabajo. 8 partidos en el Oeste que abrían fuego en Houston de nuevo sin Dennis Johnson de partida. El equipo ganó, pero más gracias a los 38 puntos, 14 rebotes y 8 asistencias de Bird que a la influencia en el juego de John Bagley. DJ jugó 11 minutos antes de que el equipo viajara a San Antonio, donde los Spurs de David Robinson esperaban a unos Celtics que volverían a salir con Bagley de partida.

Tras un desastroso primer cuarto, que acabó 35-22 a favor de los tejanos, Boston remontó el vuelo gracias al acierto de Reggie Lewis (24 ptos con una serie de 11/16 TC) y los 20 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias de  Larry Bird.

De alguna manera Larry sentía que había tenido que salir al rescate de una decisión que en nada compartía. Dos partidos con Bagley y dos victorias para comenzar una gira en la que DJ solo había dispuesto de 19 minutos.

Y pese a las victorias,se dice que eso no gustó a Bird, que hizo lo necesario para devolver la titularidad a Dennis Johnson. Tal es así que, de nuevo con DJ de partida, Boston perdería sus 4 siguientes partidos de la Gira -incluyendo derrotas por 19 y 21 puntos en Portland y Phoenix-, pero DJ seguiría junto a él en la partida.

La sombra de la sospecha perseguiría a Larry por aquellas extrañas decisiones de un Rodgers que acabaría por perder el principio de autoridad sobre un equipo sin timón.

Y en medio de ese ambiente bélico, Boston acabaría segundo de la Atlantic superando las 50 victorias (52-30). Más que aceptable hasta que se volvió a caer en primera ronda, esta vez ante los Knicks (3-2) dejando escapar una ventaja de 2-0 .

Con Larry y sin coartadas.

Y sin ellas, pese a las 52 victorias y ser elegido entrenador del mes en abril, el adiós de Rodgers era un secreto a voces que Jan Volk se encargó de hacer público.

JAN VOLK: Este ha sido un momento muy difícil y difícil para todos nosotros. Sentimos que teníamos que hacer un cambio y, en interés de todos los involucrados, sentimos la necesidad de hacerlo lo más rápido posible.

STU JACKSON (Entrenador de los Knicks en ese momento):  Esto apesta. Creo que todos los entrenadores lo sentimos por Jimmy Rodgers. El mensaje que se nos envía es que ganar 52 partidos durante la temporada regular no significa nada. 

Nada si tienes a la estrella de tu equipo en contra, me permito añadir. 

Uno de los más críticos con la situación que vivía el equipo fue el mítico periodista del Globe Bob Ryan:

BOB RYAN: Nunca ha habido una situación como ésta. Los equipos deportivos en ocasiones terminan con dos iconos del envejecimiento, lo que sucede en muy raras ocasiones. Los Celtics son el primer equipo en tener tres. (...) La verdad es que en este punto el trabajo de entrenador de los Boston Celtics es uno de los peores en el deporte. El tipo al que debería felicitar no es al nuevo entrenador, es al viejo.

El dilema ahora ese recambio. Disyuntiva que deberían afrontar Red Auerbach, (Larry Bird) y el recién aterrizado Dave Gavitt.

JIMMY RODGERS: Tengo una buena imagen de mi mismo. Obviamente, cuando te desplazas 15 o 17 centímetros -desde la posición de segundo entrenador a la de entrenador principal-, la silla se pone un poquito más caliente. Y se nota. Pero tengo que decir que estoy satisfecho con mi trabajo en los dos años como entrenador en Boston. Lo que aprendí allí es que mi sistema es válido (Declaraciones realizadas en 1992, antes de fichar como entrenador de los Wolves)

Auerbach y Bird tenían un único candidato: Chris Ford. Hombre de la casa, compañero de
Bird en sus inicios y a la sombra de la vieja escuela del Garden en los banquillos. A su favor en las apuestas que había subsistido al despido de Rodgers, algo que no podía decir otro de sus ayudantes, Jenny Van Emman.


Continuismo pero al gusto de la estrella.

Sin embargo, Gavitt tenía otros planes. Con mucho baloncesto universitario en la cabeza, no en vano acababa de dejar el cargo de comisionado de la Big East, su preferido era Mike Krzyzweski, con el que incluso se llegó a anunciarse un acuerdo total.

Hasta que, quizá influido por la presión de la vieja guardia, todo cambió:

DAVE GAVITT: Hemos mantenido negociaciones con los dos entrenadores de manera simultanea, pero tanto Red como yo nos inclinábamos por Ford porque tras su experiencia en el equipo conocía mejor nuestras necesidades. Si con Ford hablamos 30 horas, con Mike lo hicimos 11. Estamos muy satisfechos con nuestra decisión porque Chris (Ford) es un verdadero Celtic, como ha demostrado de jugador y de Assistant coach. Ahora debemos darle unas semanas para ver cuáles son nuestros puntos débiles y solucionarlos
RED AUERBACH: Cambiar por cambiar nunca ha sido bueno. Ésa siempre ha sido mi filosofía. No se puede actuar precipitadamente.
CHRIS FORD: Quiero trabajar duro ahora para recuperar el tiempo perdido. Estudiaré lo que nos conviene y luego obraremos de acuerdo a nuestras posibilidades



Páginas de El Mundo Deportivo (12/06/1990)

Y en un verano marcado por la polémica, parte de la prensa y aficionados optaban por romper del todo con el pasado más reciente, y eso incluía a Larry Bird. Empezar de cero con una auténtica reconstrucción, lo que nos devolvía nuevamente al punto de partida del verano anterior. Shaw y Radja. 

El primero, tras no pocas complicaciones, acabaría por volver un año a Boston, al segundo no se le vería jugar un partido oficial en la NBA hasta el 5 de noviembre de 1993.

Días en los que nadie se libraba de salir en las quinielas. McHale y Parish sonaron como jugadores de los Seattle Supersonics, equipo al que iba a entrenar un KC Jones que ardía en deseos de contar con sus viejos conocidos. Y tanto sonó la historia de Parish en los Sonics, que se vio obligado a reconocer que KC Jones se había puesto en contacto con él para hacerse con sus servicios, algo que rechazó en base a que "Boston me necesita, aun no tienen un pívot de garantías que pueda sustituirme"

Ambos siguieron ese año, lo que no ocurrió con Dennis Johnson que, tras 7 magníficos años en Boston, ya había anunciado que ese iba a ser el de su despedida.

En la recámara junto a Shaw esperaba Dee Brown, el mejor de una terna de novatos que completaban S. Vrankovic y A.J. Wynder. El acabóse.

Mientras, Larry se refugiaba en Indianápolis, donde un año más celebraba su "Larry Bird All Star Classic Sunday", con el fin de crear becas de estudio en su estado natal. En un ambiente de fiesta se formaron dos equipos, el blanco y el rojo, del que formó parte un Larry que, con 27 puntos, dio muestras de su calidad en tiempos difíciles.

Tiempos en los que Isiah Thomas se dirigía desde una plataforma montada en la Hart Plaza de Detroit a los más de 200.000 aficionados que desde primera hora de la tarde abarrotan las calles de la capital del Condado de Wayne. 


FUENTES
  • SUPERBASKET. Hemeroteca
  • GIGANTES DEL BASKET. Hemeroteca
  • HOOP. Hemeroteca
  • SUN SENTINEL. Hemeroteca
  • CHICAGO CHRONICLE. Hemeroteca
  • EL MUNDO DEPORTIVO. Hemeroteca
  • "La Leyenda verde. Historia de los Boston Celtics" Antonio Rodríguez y Juan Francisco Escudero. 2009
  • "Larry Bird ya no es intocable". Clemson Smith. EL PAIS 07/02/1990
  • "DRIVE". Larry Bird. 1989