lunes, 8 de julio de 2013

13 NOV 1988 | 'LARRY BIRD HABLA PARA DEPORTES'

PRÓLOGO
SUEÑOS
SEBASTIÁN E. SERRANO GARCÍA | 06 JULIO 2013
@sebasesg on twitter



En la temporada 1987/88 era la segunda ocasión en la que acompañaba a mi hermano Sixto Miguel Serrano a Estados Unidos. En los viajes hacíamos una gira por varias ciudades para asistir a encuentros de la NBA y aprovechar para entrevistar a las grandes estrellas del baloncesto profesional. Las experiencias que pude vivir fueron increíbles e inolvidables.

Gracias a que mi hermano fue un pionero del periodismo deportivo español en cruzar el charco, consiguiendo hacerse un nombre y ganarse un prestigio en la NBA, tuve la gran fortuna de disfrutar de situaciones impensables para mí; estar hablando con jugadores como Larry Bird, Michael Jordan, JuliusErving “Doctor J”, “Magic” Johnson, Dominique Wilkins, Tom Chambers, Glen “Doc” Rivers, Moses Malone, Ricky Pierce, Clyde “TheGlide” Drexler, etc … Sin olvidarme, por supuesto, del primer español que jugó en la mítica NBA: Fernando Martín (D.E.P.). Un grandísimo jugador que, a pesar de ser muy reservado y tímido, se comportó de manera excelente con nosotros, llevándonos en su Ford Bronco II (coche de moda entre muchos jugadores de la NBA en esos tiempos) a su casa e invitarnos a comer. También estuve con entrenadores, léase Mike Fratello, Stan Albeck (en esa época ya no dirigía a Chicago Bulls y era el Head Coach de Bradley University), K.C. Jones, Pat Riley, Del Harris, etc…


Es cierto que todas estas vivencias y el trato exquisito que tuvieron todos los mencionados (y los que me dejo en el tintero) fue debido a que ya conocían a mi hermano e incluso, algunos de ellos, tenían una relación de amistad y mucho respeto hacia él.

Aún hoy día, hay veces que pienso que todo aquello fue un sueño, maravilloso pero sólo un sueño. Tengo que echar un vistazo a las fotos, autógrafos, entrevistas…Entonces consigo despertarme y soy consciente de que todo aquello lo viví y fue muy real.

En Enero de 1988 estuvimos en Boston unos días para asistir al encuentro que los Celtics disputaban contra Detroit Pistons (143-105 para los locales). El día antes del partido acudimos al mítico Boston Garden para presenciar el entrenamiento de los verdes y poder entrevistar a varios jugadores.

Al finalizar el entreno, y antes de entrar al vestuario para ducharse, Larry Bird se acercó a mi hermano (el fotógrafo y yo estábamos a su lado) y lo saludó. En ese instante nos lo presentó y, de nuevo, otra de las máximas estrellas de la NBA me apretaba la mano y me dirigía la palabra. Otro sueño en el que os podéis imaginar lo que se siente. Mientras se realizaba la entrevista se acercaron Robert Parish y Dennis Johnson para saludar a mi hermano con una caballerosidad y educación exquisita. A ellos también tuve la fortuna de conocerlos e intercambiar unas palabras.

La siguiente vez que pude estar con jugadores de Boston Celtics fue unos meses más tarde. Concretamente en Octubre de 1988, cuando el equipo de Massachusetts disputó el Open McDonald´s (primero que se jugó en Europa). La visita del equipo más laureado de la NBA, con 16 anillos conquistados en aquel entonces, creo una expectación sin precedentes y muy lógica, por otra parte.

En aquel momento yo escribía en un periódico deportivo de Murcia (lamentablemente tuvo una vida muy efímera) cuyo nombre era “DEPORTES”. Y dado que ya había estado en la NBA y conocía a jugadores, entre ellos varios del equipo celta, acudí al Open McDonald´s como enviado especial.

El acontecimiento fue histórico y lo recuerdo con mucho cariño. Me emocionó, de forma especial, ver en la cancha a Fernando Martín (D.E.P.) enfrentándose a los que poco tiempo antes habían sido rivales suyos en la NBA. Gozamos disfrutando de un genio como Drazen Petrovic (D.E.P.) que también se marcharía la temporada siguiente a la mejor liga de basket del mundo y, cosas del destino, a la misma franquicia en la que había jugado el pívot español. Dos mitos del baloncesto europeo, dos ganadores, dos luchadores que recorrieron un camino profesional similar y muy brillante y un final, tristemente, igual de trágico.

En la final del Open McDonald´s se enfrentaron el Real Madrid (eliminó en semifinales a los italianos del Scavolini Pesaro por 108-96)) y Boston Celtics (habían vencido por 28 puntos de diferencia a la selección Yugoslava; 113-85). Un partido sin historia porque el equipo americano era muy superior. Aun así, el conjunto merengue demostró carácter, calidad y orgullo, consiguiendo caer derrotado por un resultado muy digno: 96-111.

Cuando finalizó el choque, tuve la posibilidad de entrevistar al líder de los Celtics: Larry Bird. Esta cita estaba concertada con anterioridad, gracias a las gestiones de mi hermano Sixto Miguel Serrano y porque el alero recordaba nuestro encuentro en el Boston Garden meses atrás. Se volvió a comportar de una forma muy correcta conmigo, pero sin la cercanía que mostraron otros jugadores como: Michael Jordan, JuliusErving “Doctor J”, Dominique Wilkins, Glen “Doc” Rivers, “Magic” Johnson…Pero no puedo tener ninguna queja con su trato pues, sin alardes, fue muy educado. Mi recuerdo de esta entrevista forma una parte muy importante de esos SUEÑOS que, finalmente, sí se realizaron y disfruté…Y si todo fuera un sueño, por favor ¡no me despertéis!.

Sebastián E. Serrano García


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LARRY BIRD HABLA PARA DEPORTES
ENTREVISTA A LARRY BIRD
SEBASTIÁN E. SERRANO GARCÍA | 13 NOVIEMBRE 1988
@sebasesg on twitter



El II Open McDonalds celebrado en Madrid, ha permitido a la afición española presenciar in situ a una pléyade de estrellas provenientes del otro lado del atlántico. Todas ellas formaban parte de un equipo legendario, mítico, de ensueño, el mejor de la NBA, o lo que es lo mismo, el mejor del mundo. Este conjunto era, por supuesto, los BOSTON CELTICS.

Ellos cuentan en sus virtudes con el mayor número de anillos de campeones de la National Basketball Association; concretamente dieciséis, cinco más que sus mayores rivales, los púrpura de Los Ángeles Lakers.

Pero si los Celts son leyenda, dentro de su plantilla brilla con luz propia un jugador determinado, un rubio de 2.06 metros que lleva el número 33 en su verde (o blanca) camiseta, es obviamente: LARRY BIRD.

Con él tuvimos la ocasión de mantener una amplia entrevista a la finalización del último partido del Open, cuando acababa de recoger el trofeo de campeones, conquistado sin excesiva dificultad.

Si desean saber todo lo que nos dijo el jugador más completo del mundo en exclusiva, ¿a qué esperan?



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Hace algo más de un año se celebró en Milwaukee (USA) el I Open Mc Donald's de baloncesto. En él se enfrentaron por primera vez equipos de la mítica NBA (Milwaukee Bucks) y de la FIBA (Selección de la URSS, Tracer de Milán). El triunfo correspondió de forma clara y evidente a los Bucks, quienes derrotaron en la final a los soviéticos por 127-100. Recién terminado este torneo se eligió oficialmente para la celebración del II Open la capital de España y se anunció la presencia de tres equipos europeos: el Real Madrid como anfitrión, el Scavolini de Pesaro por su condición de campeón del pallacanestro y la selección de Yugoslavia; y por supuesto la de un equipo pross. Pero no era un equipo corriente de la NBA, sino el conjunto más laureado de ella (16 anillos de campeón, 5 más que Lakers), eran, nada más y nada menos que, los BOSTON CELTICS.

Y si los Celtics son leyenda, dentro de su plantilla figura uno de los jugadores más carismáticos de la historia de la National Basketball Association. Un hombre que se define asimismo como: "un jugador blanco y lento que no puede saltar mucho", pero que para muchos especialistas es, sin lugar a dudas, el más completo jugador del mundo, el número 33 de los Celtics: Larry Bird.

A pesar de que se conocen muchas cosas de 'el pájaro', antes de comenzar con la entrevista vamos a ofrecer su ficha técnica e historial.


Nombre completo: Larry Joe Bird
Fecha y lugar de nacimiento: 7 de diciembre de 1956 (31 años) en West Baden, Indiana.
Altura: 6.09 pies (2.06 metros)
High School (Instituto): French Lick (Indiana, Springs Valley)
Colleges (Universidades):Indiana University (Bloomington, Indiana), Northwood Institute (West Baden, Indiana) e Indiana State University (Terre Haute, Indiana).


Drafteado en 1979 (como junior elegible), 1ª Ronda, Nº 6 por los Boston Celtics. Hobo por lo tanto cinco equipos que prescindieron de incorporarlo a su plantilla, pero quien no lo dejó escapar fue el mítico Arnold 'Red' Auerbach, actual presidente y entrenador de Boston en su etapa más gloriosa, cuando consiguió cocho anillos consecutivos -1958/59 a 1965/66, con jugadores como Bill Rusell, John Havlicek, Don Nelson y el propio KC Jones- que vio en Larry Bird el fabuloso talento que poseía.

En las tres temporadas como jugador universitario (Indiana State) jugó un total de 94 encuentros, consiguiendo en ellos 2850 puntos (30.3 p.p). En sus 9 campañas como profesional lleva un promedio de más de 24 puntos por partido (24.8 Regular season y 24.6 playoff). Es el único alero de la historia que ha sido elegido en tres ocasiones consecutivas -1984, 1985 y 1986- MVP (Most Valuable Player). Seleccionado en sus nueve temporadas como profesional para el All Star Game, siendo nombrado en una ocasión -1982- MVP del mismo. incluido en el mejor equipo de la liga (All-NBA First Team) desde su llegada a los profesionales -1980/88-. Rookie del año en 1980. MVP de los play-offs dos veces -1984 y 1986-. Poseedor del récord de puntos en los play-offs en el año 1984. Ha obtenido el título de campeón de la NBA en 1981, 1984 y 1986. Ganador del concurso de bombarderos (triples), en sus tres ediciones (Dallas-1986, Seattle -1987- y Chicago -1988-) ¿Se puede pedir más? Creo que es francamente difícil.

Y tras esta introducción vamos ya con la entrevista.

Era domingo 23 de octubre, acababa de recoger el trofeo que acreditaba a los Celtics como campeones del II Open Mc Donald's de manos del Príncipe Felipe. Las gotas de sudor se deslizaban lentamente sobre el feliz rostro de Larry Bird; "Estamos muy contentos de haber ganado este trofeo y además el Madrid ha sido un digno rival. Es muy buen equipo". A pesar del cansancio se encuentra muy contento, y no es de extrañar después del fabuloso contrato firmado con los Celts, 4.2 millones de dólares (unos 500 millones de pesetas) por cada uno de los dos años renovados -1990/91 y 1991/92- (récord de la historia de la NBA, superando así a Michael 'Air' Jordan y Pat Ewing, con 3 millones) pero esta temporada y la próxima seguirá cobrando 1.8 millones de dólares; "Por supuesto estoy muy satisfecho, el aumento es considerable y como profesionales tenemos que buscar lo mejor. Pero si le soy sincero, para mí es que en estos años ganemos varios anillos más, eso supondría mi mayor satisfacción, pues cuando acabe la temporada 91/92 me retiro definitivamente. Abandono el basket". Será una importantísima pérdida, comparable a la de Julius Erving 'Doctor J' en 1987.

Pero si esas victorias no llegan ese dinero ayudará a sobrellevar mejor las penas. En cuanto al Open se refiere, el alero celta tiene una opinión muy clara, "para nosotros es un orgullo ser los abanderados de la NBA en Europa y estamos contentos de estar en Madrid, aquí todo el mundo se está portando de maravilla con nosotros. También somos conscientes de lo que nuestra presencia significa para el basket español y europeo, pero..." Hay algo que no le gusta a Larry; "sí, nosotros estamos trabajando muy duro en USA preparando la temporada que ya se acerca y este torneo nos ha roto un poco los esquemas de la pretemporada: el largo viaje, los rivales, etc. Pero es algo que teníamos que hacer y aquí estamos". Precisamente en lo que a los contrincantes se refiere, la afirmación de Bird es totalmente clara, ni el real Madrid, Scavolini, ni tan siquiera los yugoslavos son rivales para los de Massachusetts; "es cierto, a pesar de que me ha gustado bastante Yugoslavia y el Real Madrid, con grandes tiradores y mucha altura. Quizá su juego sea poco ortodoxo, aunque seguramente ellos pensarán lo mismo de nosotros". Los jugadores que más le gustaron fueron; "el yugoslavo del Madrid, Petrovic, tiene muchos fundamentos, es un gran jugador. También me gustó el 7 (Biriukov) por su magnífico tiro y me sorprendió mucho el tipo que me defendió (Pep Cargol), puede llegar muy lejos".

Y tras saber sus impresiones sobre el II Open Mc Donald's, la conversación con Larry Bird se encamina hacia el próximo inicio de la NBA. por supuesto queremos saber qué posibilidades le ve a los Celtics de ganar el título de campeones con una plantilla tan sumamente veterana; "la plantilla se está renovando. hay varios jugadores que se han marchado del equipo en los últimos años, como Scott Wedman, Cedric Maxwell y sobre todo la ausencia por lesión de Bill Walton. Fue una pieza clave en la consecución del campeonato en la temporada 1985/86". Pero hay algo que también supuso un duro revés en la planificación de los del Boston Garden; "la muerte de Len Bias fue un duro golpe para todos, tanto para el staff técnico como para los jugadores. Estábamos seguros de que era el hombre ideal para los Celtics, por su calidad y por su gran carisma. Perdimos a una gran persona y un magnífico jugador, sin lugar a dudas hubiera sido el jugador de los 90"

Para Boston, un equipo ganador, es estar dos años en el ostracismo es muy duro;"somos un equipo campeón, y por supuesto no estamos acostumbrados a perder, esto nos duele en nuestro amor propio". Pero Larry Bird no solo quiere ganar el anillo, sino que desea tener en frente a un equipo determinado en 'The Finals'; "mi mayor deseo es enfrentarme a Los Ángeles Lakers en los play off por el título. Ellos son nuestros más encarnizados rivales y queremos aplastarlos". Cuando habla de los Lakers sus ojos adquieren un brillo especial y su mirada se concierte en la de un 'killer'. A pesar de todo considera que los de California tienen mejor plantilla que la temporada pasada; "Han fichado a Orlando Woolridge y éste es un gran jugador si abandona 'los problemas' claro". Pero el hecho de que piense que los angelinos se han reforzado, no es óbice para que continue teniendo confianza en el Celtic Pride; "es cierto que somos un equipo 'viejo', pero el 'starting five' (cinco titular) no tiene nada que envidiarle a cualquier otro conjunto, así que si nos dosificamos bien durante la regular season y con la ayuda de Jim Paxson y los jóvenes Brian Shaw, Reggie Lewis, Brad Lohaus, etc. aspiramos a todo". Realmente de los Celtics se puede esperar siempre lo mejor. Además de los Lakers hay otros equipos que pueden acabar con el reinado de los grandes; "hay tres o cuatro franquicias a las que veo un gran portencial, en el Este: Cleveland Cavaliers, Detroit Pistons y sobre todo Atlanta Hawks. Quizá estos últimos posean la mejor plantilla de toda la NBA. Y en el Oeste a parte de los púrpura, Portland Trail Blazers".

Veremos si Larry Bird es tan buen pronosticador como jugador de basket. Y tenemos que terminar. La conversación da para llenar 4 o 5 páginas más, pero desgraciadamente no hay espacio para tanto.

Larry Joe Bird, el mejor jugador del mundo estuvo en España, los que tuvimos la gran suerte de verlo en directo mantendremos para siempre en nuestras retinas su espectacular juego, sin mates estratosféricos ni nada semejante, pero con una inteligencia increíble en la cancha, un tiro fácil e infalible, unas asistencias electrizantes,y sobre todo una mentalidad de ganador que lo diferencia del resto de jugadores. Su compañero Dennis Johnson dice de él: "es el jugador más completo de la historia de la NBA. Pero su principal virtud es su mentalidad de campeón. Y no lo dude, si en un encuentro los Celtics necesitan meter una canasta comprometida, el balón será siempre para Larry". Claro y contundente el 'guard' de los verdes. pero fuera de la pista Bird es un tipo modesto, tímido, callado y sobre todo muy familiar; "en las vacaciones siempre me gusta volver con mi familia y compartir todo el tiempo con ella". Así pues, Larry pasa el periodo vacacional entre los bosques y montañas de su Indiana natal. Para tal propósito posee un Ford Bronco II (todo terreno), el mismo que tenía Fernando Martín en Portland (y puedo dar fe de que es un automóvil magnífico).

Pero el hecho de encontrarse descansando de la durísima temporada de la NBA, no significa que abandone por completo a su inseparable compañero: el balón; "para seguir siendo el mejor hay que trabajar muy duro, así que entreno aproximadamente dos o tres horas al día". Increíble pero cierto. También es dueño de un restaurante, el cual está decorado como si del Boston Garden se tratase (camisetas colgadas, banderines, etc) El local es muy concurrido, pero lo más llamativo para los clientes es la decoración de los manteles; "en ellos están dibujados el contorno de mis manos, con una leyenda que dice: Compara tus manos con las de Larry Bird. Esto me sirve de gancho para atraer a la clientela".

Bird está muy unido a sus hermanos, uno de ellos (Eddie) juega en la misma universidad donde estuvo la estrella de los Celtics, Indiana State. Esto se comprende perfectamente, pero lo curioso es que un hermano de Akeem Olajuwon ingresó en dicho College por la grandísima admiración que siente hacia Larry; "esto me halaga y más, que siendo hermano de Akeem, uno de los mejores pívots de la liga, eligiera mi ex-univerdidad en lugar de la de Houston".

Pero Larry Bird también siente admiración por algunos personajes dentro del basket, "soy un gran amigo de Magic Johnson, pues es un tipo genial como persona. Y como jugador es realmente mágico, tiene un increíble talento y muchísima técnica". No es Magic el único que recibe alabanzas. Le recordamos al pájaro sus declaraciones sobre Michael Jordan tras un partido de play off (1986) jugado en el Garden, entre Boston Celtics y Chicago Bulls -"esta noche dios se ha disfrazado de Michael Jordan"- y Larry sigue pensando lo mismo; "lo de aquella noche fue algo increíble, Ufff. Cuando hice esas manifestaciones creía realmente lo que decía. Michael hace cosas que no he visto realizar a nadie, parece sobrenatural". ¿No lo es? Yo creo que hay algo de cierto en ello.

Sus aficiones fuera del baloncesto son jugar al tenis y al voley de playa. La música country es su predilecta y dentro de ella los cantantes preferidos son: John Cougar Mellencamp y, por supuesto, Kenny Rogers.

Bonanza es su serie de televisión favorita y Chicago (después de Boston, claro) la ciudad que más le gusta.

Y se declara un ferviente admirador de Wayne Gretzky, ex-jugador de los Edmonton Oilers (Canadá) y fichado esta temporada por Los Ángeles Kings, ambos equipos de la NHL (National Hockey League); "es magnífico, es por el único que pagaría por verlo jugar". Y al decir esto incluye todos los deportes, no se ciñe al hockey hielo. Yo por contra pagaría lo que hiciera falta por verlo jugar a él.

Suerte Larry y feliz vuelo hacia el firmamento de la NBA, donde se encuentra tu mayor anhelo en estos momentos: EL ANILLO.


Enviado especial a Madrid:
Sebastián E. Serrano García

Fotos:
Fernando Quintela



ANEXO











miércoles, 19 de junio de 2013

Con los mismos ladrillos

CON LOS MISMOS LADRILLOS
UNA HISTORIA PARA ACABAR LOS 80
JOSE PÉREZ| 19 JUNIO 2013
@jose13bis on twitter

Junio de 1990. Isiah Thomas se dirige desde una plataforma montada en la Hart Plaza de Detroit a los más de 200.000 aficionados que desde primera hora de la tarde abarrotan las calles de la capital del Condado de Wayne. Solo la muerte del padre de Joe Dumars y unas acusaciones del FBI al propio Thomas, a raíz de unas supuestas apuestas clandestinas, empañan  las celebraciones.

Thomas & Bird
En cualquier caso, tristezas y polémicas a parte, la celebración es fiel reflejo de la consolidación de un cambio que llega a la par de la nueva y última década del siglo XX.

 I. THOMAS: -dirigiéndose al público- Mientras realizábamos el desfile, he visto como muchos de vosotros hacíais la señal de "3" con los dedos. Sólo diré que esperamos estar aquí de nuevo el próximo año, el mismo día y a la misma hora.
Las crónicas de 'Superbasket' se aventuran a proclamar, salvo sorpresa, a los nuevos reyes de los primeros noventa. Esos a los que atribuyen una mezcla imbatible, la de una las mejores defensas de la historia y uno de los mejores ataques de la liga.

JORGE QUIROGA : No será nada sencillo que en los próximos años surja una potencia capaz de destronar a los actuales campeones de la NBA. Al menos ésa es la impresión que queda después de presenciar el desenlace final de esta temporada 1989-90. Chuck Daly ha dotado al equipo de una identidad en la pista fuera de lo normal. A su famosa defensa, impenetrable y férrea donde las haya, el 'viejo zorro' ha elaborado un sensacional ataque, no por lo intenso, sino por lo efectivo. (SUPERBASKET Nº39 4-7-1990)

Si nadie cuenta entonces con Michael Jordan para destronar a los Bad Boys, menos aun se cuenta con los viejos Boston Celtics en los que Fitch y KC Jones habían dejado paso a dos temporadas de Jimmy Rodgers, una decadente manera de afrontar el futuro sin querer dar un paso al frente.

Y es que Rodgers no parecía ser más que la versión moderna de Fitch. Su primer puesto lo tuvo como asistente suyo en la Universidad de Dakota del Norte, donde dos años más tarde ocupó su lugar raspando el 50%  de victorias (33-30) en las tres temporadas que se mantuvo en el puesto.

En 1971 inició su longeva carrera en la NBA, 9 años como asistente de Fitch en Cleveland y, desde 1979 en Boston, 8 años más como segundo del propio Fitch y KC Jones. Nets y  Knicks lo habían tentado para ser su entrenador jefe, pero su aguante -rechazó ir a Nueva Jersey- y el de los Celtics, que pidieron una importante suma de dinero a los Knicks, frustraron un cambio de aires.

Cuestionado desde el primer día, el nuevo entrenador, que había acabado su primer año barrido en primera ronda por esos mismos Pistons campeones y con el peor récord de la franquicia en los últimos 10 (42-40) contaba con el beneficio de la duda merced a una irrefutable coartada, la de la lesión de Larry Bird.


Operado de ambos talones el 19 de noviembre de 1988, al de Indiana no se le esperaba hasta el mes de marzo, pero lo cierto es que aquella  temporada solo pudo disputar 6 partidos, los primeros de la temporada del adiós de Danny Ainge que, sin dejar sonar la campanita del deadline, llenaba unas viejas maletas y se marchaba rumbo a Sacramento junto a Brad Lohaus . A cambio , si me apuran, llegó la segunda coartada de Rodgers, Ed Pickney y Joe Kleine.

Coartada venida a menos cuando se divisó una cierta mejoría con ellos en el equipo, por cierto.

JIMMY RODGERS : No tenemos que acelerar en exceso la recuperación de Larry, pero tampoco es que nos hayamos planteado no clasificarnos solo con el fin de disponer de una buena  elección en el draft universitario del próximo año (marzo 1989)

Hablamos del año en que Brian Shaw debutó en la liga. Un año más que correcto en el que dejó a todos contentos hasta que llegó el verano y con él lo que nadie esperaba, un millorario contrato de un año (+ otro opcional) con Il Messagero de Roma.

Primera decepción antes de la segunda: Dino Radja.

Elegido en la segunda ronda del Draft de aquél año, el balcánico llegó a firmar con Boston sin antes desligarse contractualmente de una tirante Yugoplastika que acabaría por recibir una indemnización de $800,000 por duplicidad contractual.

Segunda decepción antes de las subsiguientes, y es que lejos de llamar a la esperanza, el principal reclamo de Boston fue hacerse con los servicios de Charles Smith y John Bagley.

Con este panorama, solo el gran año de Reggie Lewis y la vuelta de Larry esperanzaba a los verdes, pero las cosas no empezaron bien para Bird que, aun en el summer camp, a finales de julio, volvía a lesionarse, ahora de la espalda.

Bird estaba cerca de su propia canasta cuando chocó con Upshaw, una mueca de dolor y seguida de un minuto más de juego hasta que tuvo que dejarlo. Fractura de la apófisis transversa de la espalda baja.

Reposo, masajes, medicación, estimulación eléctrica y hielo durante 4-6 semanas. Bird se volvía a Indiana.

Pese a los infortunios, Bird comenzaría la temporada con una incómoda normalidad. Incomodidad que procedía más del banquillo que de su espalda.

Acostumbrado a la plena libertad que antaño le ofreció el viejo esquema de KC Jones, el 33 acusó a Rodgers de limitar sus tiros y consecuentemente su juego. En palabras del periodista Clemson Smith, el de Indiana opinaba que 'el juego colectivo impuesto por Rodgers disminuía el potencial de los Celtics y, en ocasiones, desafiaba abiertamente al entrenador al realizar docenas de lanzamientos a lo largo de un partido'.

Rodgers dialogando con Bird.
Si bien no sabemos si Rodgers tenía algo en contra de Bird,  si lo es que su gusto por el juego rápido en nada beneficiaba a una vieja guardia que bien podía ver en Lewis, Gamble o Pickney -que ya había desplazado a McHale al papel de sexto hombre- como una alternativa a su legado.

El 20 de diciembre de 1989 Steve Bulpett del Boston Herald publicaba un artículo que culpaba a la estrella de Indiana de ser la mecha de una bomba por estallar en el vestuario de los Celtics.

"Nos está hundiendo" afirmaba un compañero de forma anónima.

Aquella noche Boston recibía a Utah en casa y 40 puntos de Larry para ganar a los Jazz fueron más que suficientes para que el Garden se posicionara de su lado.

Habló en la cancha y ante los micrófonos de WBZ, algo poco común.

LARRY BIRD: Sé quién me criticó y es un cobarde. Siempre he pensado eso de él, por eso no le doy importancia. Siempre ha sido un derrotista, nunca ha demostrado tener coraje y nunca podrá cambiar.

Todos coincidieron entonces que ese 'cobarde' no era otro que Jim Paxson, compañero universitario de Bulpett .

Bird se sentía el líder de un equipo que tenía a su cabeza visible en la cancha, no en el banquillo. Lo que pasaría con Dennis Johnson, en su último año como profesional, no fue más que otro pulso a Rodgers, uno más.

John Bagley parecía contar con la aquiescencia de Rodgers, que lo mantuvo de salida en 8 de los 11 primeros partidos hasta que el 21 de noviembre se lesionara en su hombro izquierdo, perdiéndose los siguientes 22 partidos de la temporada.

Ya con Bagley en el equipo, el 13 de febrero de 1990 tras 13 largos días de descanso por el parón del All Star, Boston iniciaba ahora otros tantos de intenso trabajo. 8 partidos en el Oeste que abrían fuego en Houston de nuevo sin Dennis Johnson de partida. El equipo ganó, pero más gracias a los 38 puntos, 14 rebotes y 8 asistencias de Bird que a la influencia en el juego de John Bagley. DJ jugó 11 minutos antes de que el equipo viajara a San Antonio, donde los Spurs de David Robinson esperaban a unos Celtics que volverían a salir con Bagley de partida.

Tras un desastroso primer cuarto, que acabó 35-22 a favor de los tejanos, Boston remontó el vuelo gracias al acierto de Reggie Lewis (24 ptos con una serie de 11/16 TC) y los 20 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias de  Larry Bird.

De alguna manera Larry sentía que había tenido que salir al rescate de una decisión que en nada compartía. Dos partidos con Bagley y dos victorias para comenzar una gira en la que DJ solo había dispuesto de 19 minutos.

Y pese a las victorias,se dice que eso no gustó a Bird, que hizo lo necesario para devolver la titularidad a Dennis Johnson. Tal es así que, de nuevo con DJ de partida, Boston perdería sus 4 siguientes partidos de la Gira -incluyendo derrotas por 19 y 21 puntos en Portland y Phoenix-, pero DJ seguiría junto a él en la partida.

La sombra de la sospecha perseguiría a Larry por aquellas extrañas decisiones de un Rodgers que acabaría por perder el principio de autoridad sobre un equipo sin timón.

Y en medio de ese ambiente bélico, Boston acabaría segundo de la Atlantic superando las 50 victorias (52-30). Más que aceptable hasta que se volvió a caer en primera ronda, esta vez ante los Knicks (3-2) dejando escapar una ventaja de 2-0 .

Con Larry y sin coartadas.

Y sin ellas, pese a las 52 victorias y ser elegido entrenador del mes en abril, el adiós de Rodgers era un secreto a voces que Jan Volk se encargó de hacer público.

JAN VOLK: Este ha sido un momento muy difícil y difícil para todos nosotros. Sentimos que teníamos que hacer un cambio y, en interés de todos los involucrados, sentimos la necesidad de hacerlo lo más rápido posible.

STU JACKSON (Entrenador de los Knicks en ese momento):  Esto apesta. Creo que todos los entrenadores lo sentimos por Jimmy Rodgers. El mensaje que se nos envía es que ganar 52 partidos durante la temporada regular no significa nada. 

Nada si tienes a la estrella de tu equipo en contra, me permito añadir. 

Uno de los más críticos con la situación que vivía el equipo fue el mítico periodista del Globe Bob Ryan:

BOB RYAN: Nunca ha habido una situación como ésta. Los equipos deportivos en ocasiones terminan con dos iconos del envejecimiento, lo que sucede en muy raras ocasiones. Los Celtics son el primer equipo en tener tres. (...) La verdad es que en este punto el trabajo de entrenador de los Boston Celtics es uno de los peores en el deporte. El tipo al que debería felicitar no es al nuevo entrenador, es al viejo.

El dilema ahora ese recambio. Disyuntiva que deberían afrontar Red Auerbach, (Larry Bird) y el recién aterrizado Dave Gavitt.

JIMMY RODGERS: Tengo una buena imagen de mi mismo. Obviamente, cuando te desplazas 15 o 17 centímetros -desde la posición de segundo entrenador a la de entrenador principal-, la silla se pone un poquito más caliente. Y se nota. Pero tengo que decir que estoy satisfecho con mi trabajo en los dos años como entrenador en Boston. Lo que aprendí allí es que mi sistema es válido (Declaraciones realizadas en 1992, antes de fichar como entrenador de los Wolves)

Auerbach y Bird tenían un único candidato: Chris Ford. Hombre de la casa, compañero de
Bird en sus inicios y a la sombra de la vieja escuela del Garden en los banquillos. A su favor en las apuestas que había subsistido al despido de Rodgers, algo que no podía decir otro de sus ayudantes, Jenny Van Emman.


Continuismo pero al gusto de la estrella.

Sin embargo, Gavitt tenía otros planes. Con mucho baloncesto universitario en la cabeza, no en vano acababa de dejar el cargo de comisionado de la Big East, su preferido era Mike Krzyzweski, con el que incluso se llegó a anunciarse un acuerdo total.

Hasta que, quizá influido por la presión de la vieja guardia, todo cambió:

DAVE GAVITT: Hemos mantenido negociaciones con los dos entrenadores de manera simultanea, pero tanto Red como yo nos inclinábamos por Ford porque tras su experiencia en el equipo conocía mejor nuestras necesidades. Si con Ford hablamos 30 horas, con Mike lo hicimos 11. Estamos muy satisfechos con nuestra decisión porque Chris (Ford) es un verdadero Celtic, como ha demostrado de jugador y de Assistant coach. Ahora debemos darle unas semanas para ver cuáles son nuestros puntos débiles y solucionarlos
RED AUERBACH: Cambiar por cambiar nunca ha sido bueno. Ésa siempre ha sido mi filosofía. No se puede actuar precipitadamente.
CHRIS FORD: Quiero trabajar duro ahora para recuperar el tiempo perdido. Estudiaré lo que nos conviene y luego obraremos de acuerdo a nuestras posibilidades



Páginas de El Mundo Deportivo (12/06/1990)

Y en un verano marcado por la polémica, parte de la prensa y aficionados optaban por romper del todo con el pasado más reciente, y eso incluía a Larry Bird. Empezar de cero con una auténtica reconstrucción, lo que nos devolvía nuevamente al punto de partida del verano anterior. Shaw y Radja. 

El primero, tras no pocas complicaciones, acabaría por volver un año a Boston, al segundo no se le vería jugar un partido oficial en la NBA hasta el 5 de noviembre de 1993.

Días en los que nadie se libraba de salir en las quinielas. McHale y Parish sonaron como jugadores de los Seattle Supersonics, equipo al que iba a entrenar un KC Jones que ardía en deseos de contar con sus viejos conocidos. Y tanto sonó la historia de Parish en los Sonics, que se vio obligado a reconocer que KC Jones se había puesto en contacto con él para hacerse con sus servicios, algo que rechazó en base a que "Boston me necesita, aun no tienen un pívot de garantías que pueda sustituirme"

Ambos siguieron ese año, lo que no ocurrió con Dennis Johnson que, tras 7 magníficos años en Boston, ya había anunciado que ese iba a ser el de su despedida.

En la recámara junto a Shaw esperaba Dee Brown, el mejor de una terna de novatos que completaban S. Vrankovic y A.J. Wynder. El acabóse.

Mientras, Larry se refugiaba en Indianápolis, donde un año más celebraba su "Larry Bird All Star Classic Sunday", con el fin de crear becas de estudio en su estado natal. En un ambiente de fiesta se formaron dos equipos, el blanco y el rojo, del que formó parte un Larry que, con 27 puntos, dio muestras de su calidad en tiempos difíciles.

Tiempos en los que Isiah Thomas se dirigía desde una plataforma montada en la Hart Plaza de Detroit a los más de 200.000 aficionados que desde primera hora de la tarde abarrotan las calles de la capital del Condado de Wayne. 


FUENTES
  • SUPERBASKET. Hemeroteca
  • GIGANTES DEL BASKET. Hemeroteca
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  • "La Leyenda verde. Historia de los Boston Celtics" Antonio Rodríguez y Juan Francisco Escudero. 2009
  • "Larry Bird ya no es intocable". Clemson Smith. EL PAIS 07/02/1990
  • "DRIVE". Larry Bird. 1989

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